Lluís Oliván. El guardián de las hogueras
Posted by quico on July 18th, 2007
Un homenatge a Farenheit 451, on no són els bombers sinó els bibliotecaris els que cremen els llibres. I en una ciutat que, tot i semblar situada per la zona de l’Amazones, no té res a envejar al Lliçà d’Amunt sense llibres on en Lluís Oliván va fer de bibliotecari popular (no pas dels populars que ara manen al seu poble) durant un cert temps. Ciència ficció de la bona, amb un Lluís que demostra que sap narrar històries com el qui més. …
Neguit i misteri, en una ciutat aïllada, on el pasado no cuenta. On se habla poco, se cuenta poco. … Evitamos en lo posible manifestar nuestra opinión en público… Me recuerda a los habitantes de mi ciudad. Aquí, desde el principio de nuestro tiempo, lo mejor es callar. … (potser sí que es refereix a Lliçà). … Nadie en la ciudad conoce otras ciudades. Tampoco nadie se atreve a viajar, a intentar saber qué hay mucho más allá de las hogueras. Si algunos lo intentaron, no han vuelto para contarlo … Nadie recuerda el día de su nacimiento …
Per sort - o no - els queden les paraules i els llibres. ¿De qué te ha servido a ti leer, a ver? … A las personas, como decía mi abuelo, ya hace tiempo que dejaron de interesarles las palabras. A Juan y a mí nos unen las palabras, nos ayudan a vivir - hacen que nuestra vida sea posible. … Soy el bibliotecario de una ciudad en la que nadie sabe leer. Mi mision es quemar los libros, a razón de uno por día, y controlar que los fuegos estén en marcha.
I segueix parlant, potser dels habitants del seu Lliçà: Para mí, el mundo se divide en los que quieren saber y los que prefieren ignorar. Casi todos prefieren ignorar. … Es bueno saber; pero a veces debe conformarse uno con las preguntas. Querer conocer las respuestas lleva a la infelicidad. … si no puedes obtener respuestas verdaderas, resígnate a no saber … (També té, doncs, alguna estrofa Coelhiana).
El día que no pueda recordar, mejor estar muerto. Per això, en Juan Bambalinas es penja cap per avall. No hay mejor posición para recordar. Te llega más sangre al cerebro, te lo inunda y te acuerdas de todo, de todo. (Haurem de provar el mètode). Sort que també hi ha un xic d’esperança en el record: El abuelo me decía que las personas no mueren del todo mientras alguien que las quiso las recuerde. I és ben cert.
Comença, doncs, una crema de llibres: Viaje al fin de la noche … la primera frase de otro libro incomprensible: Era un placer quemar. …. Tartarín de Tarascón … Cien años de soledad … Cuentos del planeta tierra … El Decamerón … Esperando a los bárbaros … Robinson Crusoe … El Danubio … Plan de evasión … Sobre héroes y tumbas … El emperador del aire … La ciudad de los prodigios … El castillo … I acaba Borges, amb El otro tigre . Quin gran homenatge a la literatura de tots els temps, i d’arreu.
Surten altres llengües, com la dels De’aruwa - Piaroa. Però en Lluís mostra que domina una llengua que va més enllà del castellà que nosaltres coneixem: carcaj, goznes, picacaballos, arañamonas, chinchorro, ponzoña, anaqueles, chanzas, quelíceros, casabe, … i tants d’altres mots nous per mi.
Una obra que va merèixer el premi de novela ciudad de Getafe 2006, publicada per editorial EDAF, i que ha rebut, fins ara, molt bones crítiques i comentaris. I és que, si no el pica abans un mosquit, en Lluís arribarà lluny, a l’altra costat de la riba.
