DECOS
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Los DECOS somos hombres y mujeres que hemos decidido comprometernos en un estilo de vida crítico con el crecimiento económico sustentado en la sobreexplotación de los recursos naturales. Los DECOS somos críticos activos con la sociedad de consumo y con los criterios de rentabilidad que estan por encima de los derechos humanos, sociales, ecológicos y de las comunidades. Los DECOS vamos en bici, a pie y en transporte público, deconstruimos la cultura del coche y las infraestructuras que dependen. Los DECOS hacemos un uso responsable de la energía, defendemos y practicamos el ahorro energético que no la mera substitución para mantener el ritmo de degradación, tomamos conciencia ecológica de los actos cotidianos, también ignoramos las campañas de márqueting para consumir y estamos a favor de limitar la publicidad.
En la vida profesional, los DECOS buscamos la autorealización por delante de la remuneración económica. El centro de nuestras vidas no son el dinero ni el consumo, sino el equilibrio con el entorno para hacer de la comunidad un lugar con calidad de vida y un futuro sostenible. Los DECOS no seguimos el juego a las agencias de publicidad, a las promotoras de tendencias ni a los líderes de opinión porque los DECOS hemos hecho un diagnóstico acertado y tenemos el tratamiento.
Decrecimiento y ecología, son los compromisos que adoptamos los DECOS para dar a la humanidad una oportunidad sostenible. Los pequeños cambios son poderosos. Todos podemos ser DECOS.

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¿El fin del capitalismo tal como lo conocemos?
Luís Hanna nos trae la traducción de un artículo de Phillip Blond publicado el pasado 23 de marzo en el diario The Independent, con el título “The end of capitalism as we know it?”.
En éste, el autor reflexiona sobre la crisis del “modelo económico dominante de los últimos 30 años”, el neoliberalismo:
¿El fin del capitalismo tal como lo conocemos?
Por Phillip Blond
Domingo, 23 de marzo de 2008
El mundo occidental se encuentra en una crisis económica similar en magnitud a la crisis del petróleo de 1973. Lo que estamos viendo es nada menos que el desmoronamiento del neoliberalismo – el modelo económico e ideológico dominante en los últimos 30 años.
Del mismo modo, no hay nada intrínsecamente eficiente acerca de los mercados libres –no promueven por ellos mismos buenas inversiones o una gestión racional. Por el contrario, cuando los mercados son totalmente concebidos en términos de precio y beneficio, y cuando la riqueza de los activos y el apalancamiento que esto proporciona se torna tan concentrado como lo fue en el siglo XIX (que es un escenario que nos acercamos), entonces los mercados no fomentan otra cosa que el juego enmascarado como buena inversión.
Por ejemplo, antes de 1973 la proporción entre la inversión y el capital especulativo era 9:1; desde 1973, estas proporciones se han invertido. Tan enormes se tornaron los números, el apalancamiento e instrumentos derivados que ahora su valor supera con creces el valor económico total del planeta. Por ejemplo, en 2003 el valor de todos los derivados de comercio fue de $ 85 trillones, mientras que el tamaño de la economía mundial fue sólo de $ 49 trillones.
Estos ratios han aumentado con las últimas estimaciones siendo que el valor de todos los instrumentos de papel comercializados supera el valor subyacente de los activos con base en los que son emitidos por 3:1. El hecho de que estos activos pueden ellos mismos estar devaluando hasta en un 50 por ciento (los valores de la vivienda en EE.UU. han disminuido en un 25 por ciento en dos años) significa que la relación del valor mundial de papel a su base de apalancamiento puede de hecho doblarse.
Esta misma cifra de promedio mundial oculta niveles aún más extremos de apalancamiento. El Grupo Carlyle quebró por $16.6bn (£ 8.4bn) de deuda la semana pasada. La firma de capital privado estuvo especulando asiduamente sobre su base de hipotecas valoradas como AAA - según algunas estimaciones, al final de su vida, la relación préstamo-valor de Carlyle y su cobertura estaban en 36:1. Hay, por supuesto, muchas otras empresas de capital privado en una situación similar.
Este incalculable nivel de especulación es instigada por la enorme concentración de la riqueza que se ha producido desde 1973. ¿Por qué? Porque si los mercados tienden al monopolio entonces grupos cada vez más pequeños de personas controlan cantidades cada vez mayores de bienes. Las últimas cifras demuestran esto admirablemente: el 10 por ciento más rico de la población del Reino Unido aumentó su cuota nacional de riqueza comercializable (excluyendo la vivienda) de 57 por ciento en 1976 a 71 por ciento en 2003. Durante el mismo período, el capital especulativo que podría ser desplegado o invertido por la parte inferior del 50 por ciento de la población británica se redujo del 12 por ciento a tan sólo el 1 por ciento. De hecho, el 1 por ciento más rico de la población, sobre las actuales cifras del gobierno, ahora controlan más de un tercio de toda la riqueza comercializable - y esto omitiendo las enormes sumas guardadas en paraísos fiscales extranjeros.
La New Economics Foundation ha puesto de manifiesto que el crecimiento mundial no ha ayudado a los pobres. En la década de 1980, por cada 100 dólares de crecimiento mundial, el 20 por ciento más pobre recibió 2,20 dólares, en 2001 recibieron sólo 60 centavos. Es evidente que el crecimiento económico neoliberal beneficia desproporcionadamente a los más ricos y empobrece todavía más a los pobres.
Los incrementos reales de los salarios en los primeros 13 países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) han estado por debajo de la tasa de inflación desde alrededor de 1970 - una situación compuesta en Gran Bretaña, ya que la medida de la inflación masivamente subestima el verdadero costo de vida.
Así, los asalariados - en lugar de propietarios de activos - se han enfrentado a 35 años de presión a la baja en su nivel de vida. De hecho, la edad de oro para el asalariado, como proporción del PIB, fue entre 1945 y 1973 - y no esta cacareada edad de la liberalización. (El autor utiliza un juego de palabras entre asalariados y propietarios… “Thus wage earners – rather than asset owners” N. del T.)
El problema es que nadie en el poder reconoce la crisis como lo que es – una crisis de insolvencia de activos provocada por apalancamiento masivo de deuda. Los neo-liberales siguen reaccionando como si la emergencia fuese por un problema de liquidez. Se equivocan. Los gobiernos deben sacar de apuros no a los bancos o los especuladores, sino los clientes que ahora tienen todos los motivos para temer por el futuro.
Extraído de crisisenergética.org el 28 de marzo de 2008
EL SOMBRÍO FUTURO DE LA ENERGÍA
El precio récord del crudo da más credibilidad a la tesis del ‘peak oil’
Aumenta la preocupación por el estancamiento de la producción petrolera
El pesimismo de los geólogos empieza a imponerse al optimismo de los economistas
“No pongas cara de triste”, dice Daniel Plainview, el magnate petrolero protagonista de la película Pozos de ambición,tras la explosión del pozo que deja sordo a su hijo. “¿No te das cuenta de la cantidad de petróleo que hay?”. Eso era la Texas que encontró en los años veinte del siglo pasado Upton Sinclair, autor del libro Oil!, que inspiró el filme. El número de pozos petroleros en Texas subía exponencialmente y nadie veía el fondo del pozo.
POZOS DE AMBICIÓN DECRECIENTE
Hubbert basó su tesis publicada en 1956 en la premisa matemática de que la producción petrolera en EE. UU. tendría una distribución estadística natural y simétrica; es decir, que en el momento en el que se hubiera extraído el 50% de sus reservas, la producción empezaría a disminuir y que el declive sería una imagen de espejo del aumento previo. Supuso que los geólogos habrían descubierto exactamente la mitad del petróleo ya en 1968-1970, el momento del peak oil. El total de todas las reservas sería de 170.000 millones de barriles. No quedaría casi nada en el 2020. Acertó.
Cuando King Hubbert, geólogo de la compañía Shell, advirtió en 1956 que según sus cálculos la producción petrolera en EE. UU. (sin incluir Alaska) tocaría techo en 1968 o 1969 y luego bajaría, la reacción de la industria fue parecida a la de Plainview tras la explosión. Pero Hubbert dio en el clavo. En 1970, la producción en EE. UU. alcanzó el peak (cenit) y posteriormente descendió, formando lo que se conocería como la curva Hubbert. Ahora que los precios del crudo baten nuevos récords - el jueves el barril de petróleo Base Texas alcanzó 110 dólares-, a los seguidores actuales de Hubbert, los llamados teóricos del peak oil,se les escucha cada vez con menos escepticismo.
Geólogos como Colin Campbell o Kenneth Deffeyes, de la Universidad de Princeton, han elaborado curvas parecidas a la de Hubbert para calcular que la producción mundial alcanzará su propio cenit en el 2010, el 2020 o el 2030. Matt Simmons, el banquero de Houston (Texas) autor del libro Ocaso en el desierto,cree que el punto de inflexión ya se alcanzó en el 2006. Todos citan el aumento prodigioso de la demanda en los países asiáticos y la dependencia creciente de los viejos yacimientos. El 80% del petróleo procede de campos descubiertos antes de los años setenta, y gran parte depende de cuatro o cinco grandes campos en Arabia Saudí. El ritmo de descubrimiento de nuevos yacimientos ha caído y disminuye la ratio de sustitución de las reservas contabilizadas por las empresas petroleras.
Todo esto coincide con un enorme aumento de la demanda de Asia. Simmons es el escéptico número uno respecto al petróleo saudí. La Casa de Saúd calcula que hay unos 260.000 millones de barriles de reservas en sus enormes campos petrolíferos, casi un 25% de las reservas que se estiman a escala mundial. Es más, Ali al Naimi, el poderoso ministro del Petróleo, sostiene que hay enormes reservas sin descubrir que podrán sumar otros 200.000 millones de barriles sus reservas. Simmons y los otros partidarios de la tesis peak oil creen que los yacimientos saudíes irán por el mismo camino que los del mar del Norte o de México, ya en fase de agotamiento. “He estudiado los últimos informes técnicos sobre reservas en Arabia y se acercan al final, con elevadas cantidades de agua”, dijo Simmons - cuyo próximo libro se titulará Oscuridad en el desierto-en una entrevista con La Vanguardia.
Es escéptico también respecto a los nuevos descubrimientos de petróleo en el Ártico o Brasil. Simmons cree que el precio del crudo puede alcanzar 300 dólares y advierte que el peak oil hundirá el modelo de globalización económica: “Tendremos que crear economías mucho más locales”, dijo.
Hasta la última fase de precios disparados del petróleo, la gente sensata rehuía a los agoreros del peak oil.Se hacía más caso a los economistas, mucho más optimistas respecto a la capacidad de la innovación tecnológica para descubrir y hacer viables nuevas reservas petroleras que los geólogos; pero, últimamente, líderes de la industria y diarios como The Wall Street Journal han empezado a tomar más en serio las advertencias del peak oil.
La versión ortodoxa de la tesis es que la producción, en vez de descender como en la curva Hubbert, se mantendrá estable en forma de plateau tras tocar techo antes del 2030. Aunque la depreciación del dólar es un factor importante para la subida del precio actual, estos temores por la oferta a largo plazo, agravados por una falta de inversión en gran parte del sector, ejercen presiones sobre el precio. “Peak oil es la teoría dominante detrás de muchos flujos financieros en el mercado”, dice David Kirsch, de PFC Energy en Washington. “La cuestión no es si habrá punto de inflexión, sino cuándo”, afirma George Orwel, autor del libro Black gold.
Publicado en la vanguardia.es el 17 de marzo de 2008
El mayor vertedero del mundo
está en el océano Pacífico
Una mancha de basura con un tamaño dos veces el territorio de Estados Unidos flota se desliza entre la Costa de California y Japón.
Una gran “sopa de plástico” que flota en el océano Pacífico con un tamaño dos veces el territorio de Estados Unidos es, según los científicos, el mayor vertedero del mundo. La mancha cubre cerca de 500 millas de la costa de California, rodea Hawai y se extiende hasta casi Japón, según publica The Independent.

Imatge extreta de The Independent
Charles Moore, el oceanógrafo norteamericano que descubrió la “gran mancha de basura” y creador de la Fundación de Investigación Marina Algalita cree que contiene unas cien millones de toneladas de desperdicios. La descubrió por casualidad en 1997 durante un crucero de Los Angeles a Hawai al navegar por un vórtice que los marineros generalmente evitan porque hay poco viento y mucha presión.
Según el oceanógrafo Curtis Ebbesmeyer, la mancha es como un ser vivo: “Se mueve como si fuera un gran animal sin correa”, capaz de provocar catástrofes cuando se acerca a la costa. “Con frecuencia se aproxima al archipiélago hawaiano, dejando la costa cubierta de plástico”, explica Ebbesmeyer a The Independent.
Según Naciones Unidas, la contaminación del océano provoca la muerte de más de un millón de pájaros marinos cada años y de 100.000 mamíferos acuáticos. Jeriguillas, cigarrillos y cepillos de dientes han sido encontrados en los estómagos de muchos animales muertos.
Publicado en el País.es el 5 de febrero de 2008
Sin gasolina más de la mitad de las gasolineras en Italia por huelga de los transportistas |
Roma, 11 de diciembre, RIA Novosti. La huelga en el transporte de carga en Italia ha dejado sin gasolina un 60% de las gasolineras en ese país.
La situación de emergencia se debe a que los camiones parados han bloqueado las principales carreteras. Los sindicatos, que han organizado esa acción, comentan que el Gobierno asigna escasos recursos para el desarrollo del sector.
En la capital italiana se han formado gigantescas colas en las gasolineras y se habla de que esta noche ya se agotará el combustible que queda.
El Gobierno no hace más que afirmar que la situación creada es “inaceptable” para los ciudadanos. Las conversaciones entabladas con representantes de los sindicatos quedaron interrumpidas por iniciativa de éstos.
Los camioneros anunciaron que la huela proseguiría hasta el viernes.
Publicado en Ria Novosti, 12/12/07.
Redacción Crisis Energética: En el Reino Unido se prepara este sábado una protesta por los altos precios del combustible. Organizada por el colectivo Transaction 2007, una unión de agricultores y transportistas, la protesta consistirá en concentraciones en las inmediaciones de refinerías o centros de almacenamiento de productos petrolíferos. Los organizadores han insistido en que las concentraciones respetarán la legalidad. En el año 2000, una protesta similar que bloqueó este tipo de instalaciones puso al país al borde del caos, obligando al gobierno a rebajar los impuestos a los carburantes. La BBC informa sobre esto en la noticia “Protests planned over fuel costs“.
Actualización: añadimos a continuación una contribución de Juan Jesús Bermúdez, que nos destaca elementos comunes a estas situaciones de emergencia, y nos trae más referencias del suceso en la prensa española.
Italia, ensayo de colapso
La huelga de camioneros - como no, por las subidas del precio de los combustibles - está situando a la península en una situación de “colapso” del modelo, basado en la importante movilidad de materiales (y la energía precisa para su llegada a destino), hoy basada en los hidrocarburos. Estamos, como en otros episodios anteriores y contemporáneos (mucho más habituales en zonas “no desarrolladas”: para un visionado diario del desabastecimiento energético diario en el mundo ver el blog Energy Shortage) ante un ensayo de colapso, en el cenit y posterior declive del petróleo.
Como no podía ser de otra manera, el bloqueo protagonizado por los transportistas del país ha paralizado la esencia de la civilización tecnológica: el frenético flujo de mercancías y personas a zonas de alta entropía - países ricos y zonas metropolitanas - devoradoras de recursos de medio mundo para alimentar esófagos inmobiliarios a velocidades nunca vistas.
En este episodio ejemplar son perceptibles fenómenos de importancia para intuir cómo una situación de “prolongada emergencia” (Kunstler) puede afectar a un país “desarrollado” (alto consumidor de recursos del exterior). Sin duda alguna, el proceso de declive de nuestras sociedades estará salpicado de fenómenos de este tipo.
Algunos de los elementos a destacar serían:
- El incremento de la conflictividad social y sus consecuencias fundamentales sobre la alteración del “normal” ritmo de producción y consumo, fruto del incremento de los costes fijos en las actividades económicas (comenzando por los “autónomos” que encajan individualmente esos procesos de ajuste).
- La vertiginosa rapidez (han bastado tres días en el caso de Italia para poner en vilo al país) del desabastecimiento en una sociedad “just in time” confiada en la exactitud de los horarios comerciales, las entregas a cuenta y que confunde las transacciones monetarias con las físicas.
- La vulnerabilidad del tejido de una sociedad compleja, que depende del funcionamiento exacto de “macro” puntos viarios, centrales de distribución, generación, etc. gigantesca para su supervivencia.
- El recurso al sabotaje y a la violencia como fórmula para dirigir el descontento social, lo que agudiza los problemas de control del sistema complejo, y es síntoma de descomposición.
- El comienzo inmediato del racionamiento de combustible y otros bienes, ante la falta de reservas y el uso intensivo del recurso (el racionamiento de gasolina en el Vaticano indica, a ciencia cierta, que está en cuestión la propia movilidad papal…).
- El funcionamiento de los mecanismos del Estado para promover la vuelta al “orden”, y al tiempo su propia fragilidad y, previsiblemente, imposibilidad real de administrar un estado de desabastecimiento generalizado y repentino, más que con medidas de tipo marcial. No serían descartables medidas posteriores de ejercicio de la “autoridad” en la regulación del derecho de huelga y otras medidas relacionadas con el derecho de asociación, manifestación, opinión, etc. así como su previsible supresión en un inmediato futuro, cuando episodios de este tipo, en la medida en que se pretenda mantener la economía - y además crecer - con unos recursos fósiles declinantes. Son previsibles, pues, escenarios de impartición autónoma de la justicia y el “sálvese quien pueda” como criterio social de organización y resolución de conflictos (ya actuante en realidad, pero con abundancia de materiales y energía en los países ricos).
- El desabastecimiento alimentario (y su apresurado acaparamiento) y problemas sanitarios, de salubridad, económicos, etc. que tendrían lugar en pocos días en las zonas urbanas metropolitanas de mantenerse, vía sabotaje, huelga o salida desesperada, una situación de bloqueo de suministros
Publicado en Crisis Energética el 12/12/07
Reflexiones del presidente fidel castro
Un pueblo bajo el fuego
Venezuela, cuyo pueblo heredó de Bolívar ideas que trascienden su época, enfrenta hoy la tiranía mundial mil veces más poderosa que la fuerza colonial de España sumada a la de la República recién nacida de los Estados Unidos, que a través de Monroe proclamó el derecho a la riqueza natural del continente y al sudor de sus pueblos.
Martí denunció el brutal sistema y lo calificó de monstruo, en cuyas entrañas vivió. Su espíritu internacionalista brilló como nunca cuando, en carta inconclusa por su muerte en combate, develó públicamente el objetivo de su incesante batallar: “…ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América…”
No en vano, en un sencillo verso, expresó: “Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar”. Más tarde proclamó con frase lapidaria: “Patria es humanidad”. El Apóstol de nuestra independencia escribió un día: “Deme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí un hijo”.
Los medios más sofisticados desarrollados por la tecnología, utilizados para matar seres humanos y someter a los pueblos o exterminarlos; la siembra masiva de reflejos condicionados en la mente; el consumismo y todos los recursos disponibles, se emplean hoy contra los venezolanos, pretendiendo hacer trizas las ideas de Bolívar y Martí.
El imperio ha creado las condiciones propicias para la violencia y los conflictos internos. Con Chávez hablé muy seriamente en su última visita el pasado 21 de noviembre sobre los riesgos de magnicidio a los que estaba exponiéndose constantemente en vehículos descubiertos. Lo hice a partir de mi experiencia como combatiente entrenado en el uso de la mirilla telescópica y el fusil automático y a la vez, después del triunfo, como blanco de planes de atentados directamente ordenados o inducidos por casi todas las administraciones de los Estados Unidos desde 1959.
El gobierno irresponsable del imperio no se detiene un minuto a pensar que un magnicidio o una guerra civil en Venezuela, por sus enormes reservas de hidrocarburos, harían estallar la economía mundial globalizada. Tales circunstancias no tienen precedente en la historia del hombre.
Cuba, en la fase más dura a que nos condujo la desaparición de la URSS y el recrudecimiento del bloqueo económico de los Estados Unidos, desarrolló estrechos vínculos con el gobierno bolivariano de Venezuela. El intercambio de bienes y servicios, de casi cero, se elevó a más de 7 000 millones de dólares anuales, con grandes beneficios económicos y sociales para ambos pueblos. De allí recibimos en la actualidad el suministro fundamental de combustible que consume el país, muy difícil de adquirir en otras fuentes dada la escasez de crudos ligeros, la insuficiente capacidad de refinación, el poder de Estados Unidos y las guerras que ha desatado para apropiarse de las reservas de petróleo y gas en el mundo.
A los elevados precios de la energía añádanse los de los alimentos, determinados por la política imperial de convertirlos en combustible para los voraces automóviles de Estados Unidos y otros países industrializados.
No bastaría el triunfo del Sí el 2 de diciembre. Las semanas y meses posteriores a esa fecha pueden llegar a ser sumamente duros para muchos pueblos, entre ellos el de Cuba, si es que antes las aventuras del imperio no conducen al planeta a una guerra atómica, como han confesado sus propios jefes.
Nuestros compatriotas pueden estar seguros de que he tenido tiempo para pensar y meditar mucho sobre estos problemas.
Fidel Castro Ruz
Noviembre 29 del 2007 publicat a http://www.granma.cu/
10, 2007
La Bebida Fanta en contra del Transporte Público
Posted by Gerardo Pedrós under Movilidad del sitio Otra Cordoba es posible
FANTA desprecia a los usuarios del transporte público al mismo tiempo que contribuye a disparar los nefastos efectos del Cambio Climático.
Necesitas este coche ya, deja de moverte en el autobús.
Según el anuncio de Fanta utilizar un vehículo motorizado contaminante, coche, es mucho mejor porque el transporte público es incomodo y tienes que aguantar que te echen en lo alto el sudor. Fanta se comporta de una forma totalmente insolidaria despreciando a aquellas personas que durante muchos días al año utilizan responsablemente el transporte público.
El anuncio te está diciendo claramente que si te mueves en autobús eres un capullo que te gusta ir incomodo: Bebe Fanta mejor y muevete con tu coche increible.
Son muy pocas las campañas en defensa del transporte público, éste aparece frecuentemente en anuncios donde se nos venden otras mercancías. Como mala práctica publicitaria encontramos bastantes anuncios donde se fomenta el desprecio hacia el uso del transporte público.
Hemos detectado que en muchos anuncios se fomenta un sentimiento de superioridad en los usuarios del automóvil frente a los que se desplazan en transporte público.
Es el caso del anuncio de Fanta. Podemos señalarlo como una mala práctica.
Frente a los intentos de las Administraciones Públicas de fomentar el uso del transporte público como forma de mejorar la calidad del aire en las ciudades, reducir la congestión y mitigar el Cambio Climático, desde la publicidad de esta bebida se promociona claramente el uso del coche.
El anuncio erosiona la labor que desde las Administraciones y desde las ONGs se realiza a favor del transporte público considerándolo como una alternativa de calidad frente al vehículo privado contaminante.
NECESITAS UN COCHE, es un derecho más del ser humano joven.
Mi simple manera de entender el cenit:
“La toma de la bastilla energética”
Prof. Fernando López D’Alesandro
Docente de Historia en Regional Norte (UDELAR)
y en el CERP del Centro. Florida. Uruguay.Llegaremos, pronto, a los 100 dólares por barril. Luego superaremos esa cifra y las consecuencias serán imprevisibles. Obviamente que los medios masivos sabrán encontrar las explicaciones más financieras posibles y harán jugar los argumentos mercadotécnicos más sofisticados para que el común de los mortales no logremos entender nada. Sumarán “factores geopolíticos” y otros acontecimientos secundarios que nos complicarán aún más nuestra magra comprensión.
Soy historiador y enseño historia hace muchos años. Obviamente que paso horas leyendo, pero al final siempre, siempre, la vida misma, la experiencia y los haceres de la gente y de las instituciones terminan siendo los mejores indicadores de las coyunturas históricas. En 1789 había una situación crítica en las estructuras de Francia, pero fue la gente la que tomó la Bastilla y no las estadísticas. Hoy vamos hacia lo mismo.
Leo que hay crisis de abastecimiento en las gasolineras chinas y estallan asonadas, breves pero asonadas al fin, frente a las estaciones en Pekín. No hace mucho sucedió algo parecido en otros países, incluyendo a Nigeria. La gente se agolpaba frente a las gasolineras a golpe de puño. En mi país, Uruguay, el litro de gasolina súper, la más vendida, está a un dólar veinte centavos (sic) y tiende a subir, obviamente.
George Bush se espantó hace dos años cuando la delegación de Arabia Saudita le aclaró que recién podrían aumentar su producción, con suerte, para el 2009. Inmediatamente lanzó su campaña para buscar combustibles alternativos y transformó al bioetanol en la nueva moda energética. Pero la opción del biocombustible es polémica y para muchos imposible, y en estos dos años la nueva moda no ha dado sus frutos, más bien ha generado amplias resistencias, pues las matemáticas de la producción de cereales no cierran.
Mientras tanto los precios de los futuros energéticos bailan en un sube y baja incontrolado. En junio la gasolina estaba a 2.32, bajó estrepitosamente a 2.00 y se mantuvo en ese precio hasta principios de noviembre cuando volvió a los valores de mitad de año. Mientras tanto el barril de petróleo saltó de 50 dólares en julio a casi el doble de hoy.
Naturalmente que la formación de los precios responde a varios factores, pero resulta llamativo que desde que Dick Cheney publicó el Plan Nacional de Energía de Estados Unidos en abril de 2001, haciendo pública oficialmente la caída de la producción norteamericana y el aumento imparable del consumo, los hechos se precipitaron. Afganistán y su gasoducto primero y la guerra de Irak hasta hoy. Desde entonces el precio del petróleo no cede, ha tenido oscilaciones pero no volvió más a los 24 dólares donde se encontraba en marzo de 2003, cuando el Army ocupó Bagdad. Mientras tanto esas noticias incómodas y ocultas, así como los debates poco publicitados sobre los niveles de producción, la caída de las reservas y el cada vez más popular cenit petrolero van ganando estado público como la explicación más plausible, o más sensata.
¿Por qué se ha impuesto el secretismo en este tema? ¿Cuáles son los miedos? Siempre se dice que los datos de las reservas son secretos de estado por razones económicas, y sin duda es cierto. Pero en la situación actual sólo eso no alcanza. Sucede, creo modestamente, que la difusión masiva de estas verdades tan obvias, especialmente la cuestión del cenit, interpelan duramente… al capitalismo como sistema. Y eso, para la economía global es, simplemente, inadmisible. ¿Cuestionar la economía de mercado luego de la caída del comunismo? Parece absurdo, ¿pero acaso no es absurda la realidad que vivimos?
Proclamar o difundir el cenit –que pudo haber llegado ya o que está muy próximo- implicaría la necesidad de combatirlo y eso sólo se lograría racionalizando la producción, equilibrando la distribución de los recursos y, por tanto, haciendo a un lado la “sagrada ganancia” de los mercaderes energéticos, afectando a una vasta gama de negociantes que abarcan desde las grandes petroleras hasta los distribuidores locales, pasando por todo el espectro de intermediarios. O sea, neutralizar la libertad de mercado, como única solución para detener o ralentizar la crisis energética. ¿Es que el capitalismo preferirá el colapso colectivo antes que perder su lucro? Y nosotros, simples personas que no tenemos arte ni parte en ninguna tajada del negocio, ¿seremos las víctimas pasivas de las sagradas ganancias?
Naturalmente, y creo que todos lo intuimos, el reto de la escasez generará respuestas y explicaciones, y éstas se encontrarán en el cenit petrolero. Y cuando esto suceda, la “toma de la Bastilla energética” será la solución colectiva. ¿Cómo será? No lo sé y tampoco tengo claro quienes lo harán, pero, volviendo al principio de estás líneas, la gente de carne y hueso y no los indicadores financieros, tendrán que tomar el problema en sus manos, a pesar y contra el capitalismo.
Cuando la electricidad no llegue, cuando llenar el tanque sea un inversión, cuando el transporte colectivo se descontinúe por la escasez de combustible nos vamos a tener que hacer ciertas preguntas, y de las respuestas surgirán las soluciones… y la toma de la Bastilla energética comenzará, presionando a los gobernantes para que tomen medidas, o realizándolas por mano propia de alguna manera. Y quizá, quien sabe, nuestro mundo de alguna manera cambiará.
Publicado en la web de Crisis energetica el 5 de noviembre de 2007.
| 07. África: Un pesado silencio sobre África Enviado el Jueves, 27 septiembre a las 08:32:50 por nico |
Nigeria: lucha de clases en el corazón de las tinieblas*; un artículo de Ángeles Maestro

inSurGente.- «(…)¿Qué entiende usted por historia? ¿Sólo cuentan los que entraron aquí como vencedores? Déjenos contarle un poco esta historia que parece conocer usted tan mal. Nuestros padres, por sus luchas, entraron en la historia resistiendo a la esclavitud; nuestros padres, con sus rebeliones, obligaron a los países esclavistas a ratificar la abolición de la esclavitud; nuestros padres, con sus insurrecciones, empujaron a los países colonialistas a abandonar la colonización. Y nosotros, que luchamos desde esas independencias contra estos dictadores, sostenidos entre otros por Francia y sus grandes empresas… (Carta de varios escritores africanos a Nicolás Sarkozy[1])
A Osamuyia Aikpitanhi, nigeriano, de 23 años de edad, muerto a manos de la policía española el 12 de junio, en el vuelo de Iberia en el que iba a ser deportado.
¿Sabe usted al menos cuántos jóvenes africanos han caído en manifestaciones, huelgas y levantamientos durante cuarenta años de dictaduras y atentados a los derechos del hombre?¿Forma uno parte de la historia cuando cae en un rincón de una calle de Andavamamba, mientras botas militares pisotean tu cuerpo y quedas a merced de los perros?.. »Carta de varios escritores africanos a Nicolás Sarkozy« El capital viene al mundo chorreando sangre y lodo, de la cabeza a los pies, por todos sus poros. La dinámica del capital es desmedida y su hambre devoradora de plusvalía, insaciable ».Carlos Marx
Introducción
Las grandes empresas mediáticas rodean a África de un pesado silencio que de vez en cuando se interrumpe para hablar de hambrunas, sequías, poblaciones desplazadas, mortandad por enfermedades infecciosas o guerras “tribales” incomprensibles. Ni siquiera ante la presencia creciente de inmigrantes africanos en la Unión Europea se produce una información que merezca tal nombre, acerca la situación de los países “subsaharianos”, sobre su historia, mucho menos sobre los intereses en juego y, sobre todo, nada que relacione la emigración con la instalación en ellos de empresas multinacionales de los países a los cuales llegan en busca de trabajo.Para anestesiar el desasosiego que pudiera producir la noticia de que una de cada tres personas que intentan llegar por mar a las costas españolas muere en el intento, o que las que logran llegar son encerradas en centros de internamiento y que desde allí, o bien escapan y consiguen trabajo en condiciones de semiesclavitud, o son deportados a sus países de origen, o simplemente son abandonados en tierra de nadie hacia una muerte casi segura, los media hablan de sus lugares de origen en un totum revolutum: países “subsaharianos”, les tratan de países desgraciados y sin futuro de los que salen, desesperados, miles de seres humanos, engañados por mafias.La cooperación internacional del Estado español, que casi se ha triplicado desde la llegada al gobierno del PSOE a través del Plan África, sigue la misma fórmula de créditos al gobierno del país destinatario para la compra de mercancías a empresas españolas. La situación de la población no se ha modificado, como era previsible. Por un lado porque en países como Nigeria el problema no es la falta de recursos económicos, sino la propiedad de los mismos y su distribución, y por otro, porque la concepción de la supuesta ayuda no parte de las necesidades populares, sino de la penetración en el mercado del país destiatario de las mercancías producidas por las empresas españolas.Los informes elaborados por ONGs analizan el problema de la emigración relacionándolo de forma confusa con la “globalización”, apuntando a la deuda externa, al retroceso en la soberanía alimentaria o a problemas medioambientales. Nada que tenga que ver directamente con los países a los que llegan. Sólo tragedias impenetrables, maldiciones bíblicas; es decir, asunto, allí o aquí, de ONGs, de misiones religiosas o de departamentos de asuntos sociales de los sindicatos.Es hora de que la izquierda revolucionaria aborde el núcleo central de la lucha de clases y de los mecanismo concretos de intervención del imperialismo en esos países, la complicidad en el expolio de sus recursos de nuestros estados y sus multinacionales, la estrategia militar en curso para aplastar la resistencia de sus pueblos, la complicidad de nuestros gobiernos en el mantenimiento de gobiernos títeres y corruptos, que reprimen ferozmente las luchas sociales y con quienes, además, adoptan acuerdos de colaboración para deportar a quienes llegan a los países de origen de las empresas que les roban sus recursos.En este trabajo se analiza a grandes rasgos la situación de Nigeria, como país paradigmático y ojo del huracán en el que se juegan bazas estratégicas del imperialismo en África, del que procede el 25% de la emigración africana hacia la Unión Europea, con ingentes recursos naturales de todo tipo, en el que empresas energéticas españolas y de otros países se reparten el botín del petróleo y sus derivados, y, sobre todo, con una larga y dura historia de lucha y de resistencia popular.Para el internacionalismo, la solidaridad sólo reconoce un camino legítimo en las antípodas de cualquier paternalismo: identificar como propias las luchas de otros pueblos y trabajar para coordinar y fortalecer las resistencias mutuas, especialmente cuando nos enfrentamos a los mismos enemigos. La globalización capitalista, el imperialismo, nos plantea hoy con nuevas exigencias, la necesidad de convertir en práctica política la consigna central de la lucha revolucionaria: workers of all lands, unite! [i]
Nigeria, rasgos demográficos e indicadores de salud.
La República Federal Nigeria, que integra 36 estados, es el país más poblado de África con 131.500.000 habitantes, la quinta parte de la población de todo el continente. Tiene una elevada tasa de crecimiento anual, 2,8%[2] que hará duplicarse el número de habitantes para 2050.
Está situada en el Golfo de Guinea, sobre el que desemboca, formando un delta, el río Níger. La parte norte del país es árida y seca por la influencia del Sahara, en contraste con la zona sur, húmeda y fértil, en la que se concentra la mayor parte de la población.
Su Índice de Desarrollo Humano (IDH) ocupa el lugar 159, incluido en el grupo de los 30 países con un Índice más bajo, de entre los 177 para los que ofrece datos el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)[3].
El IDH es un indicador sintético elaborado a partir de la Esperanza de Vida al nacimiento, varios índices relativos al nivel educativo y el Producto Interno Bruto(PIB) per cápita. El PIB per cápita de Nigeria, 1.154$, es relativa mente alto y expresa una equidad que nada tiene que ver la realidad y el indicador relativo al nivel educativo es intermedio con respecto a los de otros países del grupo. Si se prescinde de estos indicadores y se toma en cuenta exclusivamente su Esperanza de Vida al nacimiento, 43,4 años, el puesto de Nigeria en la clasificación desciende hasta el lugar número 171, por detrás incluso de Níger, el último país del mundo en Desarrollo Humano, pero con una Esperanza de Vida superior, 44,6 años.
El IDH, aunque es el más difundido, tiene como se ha visto, importantes limitaciones para expresar el desarrollo humano. Los indicadores de salud materno-infantil, al referirse al grupo de población más vulnerable, son considerados como la mejor expresión sintética del impacto de las condiciones socioeconómicas sobre la vitalidad de un pueblo. Expongo a continuación los datos ofrecidos por la Organización Mundial de la Salud en su última actualización de 2007 para Nigeria, comparándolos con los correspondientes para España para que puedan ser adecuadamente valorados.
| |
NIGERIA |
ESPAÑA |
| Tasa de Mortalidad Infantil (muertos < 1 año, por mil nacidos vivos) |
101 |
4 |
| Tasa de Mortalidad de < de 5 años (por mil nacidos vivos) |
194[4] | 5 |
| Tasa de Mortalidad Materna[5](por cien mil nacidos vivos) |
800 |
5 |
Dado que la OMS considera que la cobertura del registro de fallecimientos en Nigeria es inferior al 25%[6] es obligado considerar que las Tasas reales son mucho mayores, sobre todo en el caso de las dos primeras.
La Tasa de Mortalidad Materna (TMM) es de las más altas del mundo y refleja el dramático coste en vitalidad humana, en muerte prematura de mujeres jóvenes, por causas perfectamente evitables, como puede verse comparándola con la correspondiente a España. En 2003 se reportaron 37.000 mujeres muertas en Nigeria, el segundo país del mundo, por complicaciones relativas al embarazo y al parto, en una zona – la región subsahariana – en la que la mortalidad materna se incrementa cada año[7]. Se desenmascara así el cinismo de pomposos programas de Naciones Unidas como los Objetivos del Milenio, enunciados en 2005, y que en el caso de la TMM se proponen una reducción del 75%, con “ayuda al desarrollo”, sin tocar ni un ápice la estructura de poder.
Pero estos indicadores son generales. Las dimensiones del impacto de los factores socioeconómicos sobre el riesgo de morir, puede valorarse mejor a través de los siguientes datos:
| NIGERIA |
Tasa de mortalidad de menores de 5 años |
| En el 20% de la población con mayor nivel de riqueza |
79 por cada mil nacidos vivos |
| En el 20% de la población más pobre |
257 por cada mil nacidos vivos |
| NIGERIA |
Tasa de mortalidad de menores de 5 años |
| Con alto nivel educativo de la madre |
107,2 por cada mil nacidos vivos |
| Con bajo nivel educativo de la madre |
269,4 por cada mil nacidos vivos |
| NIGERIA |
Nacimientos atendidos por personal sanitario adiestrado (I) |
| En el 20% de la población con mayor nivel de riqueza |
84,5% |
| En el 20% de la población más pobre |
13% |
| NIGERIA |
Nacimientos atendidos por personal sanitario adiestrado (II) |
| Con alto nivel educativo de la madre |
75% |
| Con bajo nivel educativo de la madre |
13,8% |
Los indicadores anteriores muestran con claridad el impacto acumulado de las desigualdades sociales sobre el riesgo de morir de madres y niños y, en consecuencia, el efecto determinante del factor clase social sobre las condiciones de salud de la población.Para apreciar mejor la trascendencia del impacto socioeconómico, es útil comparar la diferente repercusión de cada uno de los factores: pobreza/riqueza, mayor o menor nivel educativo de la madre y población rural/urbana, sobre la Tasa de Mortalidad de menores de 5 años y el % de nacimientos atendidos por personal sanitario adiestrado.
| NIGERIA |
Rural/urbano |
educación madre |
riqueza |
| Ratio TM <5 años |
1,6 |
2,5 |
3,3 |
| Ratio sin/con atención sanitaria |
2,2 |
5,4 |
6,5 |
Como puede observarse el efecto de la mayor o menor riqueza, que refleja la pertenencia de clase, determina el riesgo de morir y el acceso a los servicos sanitarios de forma más rotunda que el medio rural o urbano o indicadores tan sensibles como el nivel de educación de la madre.
La OMS informa de resultados semejantes para otros indicadores para los que estudia estas diferencias, como la cobertura vacunal contra el sarampión o el retraso en el crecimiento en menores de 5 años.
Debo añadir que, aunque las diferencias sociales ante la enfermedad y la muerte se encuentran, sin excepción, en todos los países del mundo, excepto en Cuba donde se dan muy atenuadas, el caso de países como Nigeria es especialmente demoledor al darse de forma conjunta elevadísimas tasas de mortalidad e ingentes recursos naturales, como se verá a continuación. Se ponen de manifiesto así de forma rotunda, las terribles consecuencias que sobre la vitalidad humana tienen la explotación de clase y la pobreza.
La violencia social, ejercida de forma inexorable y cotidiana por el capitalismo y el imperialismo, se mide objetivamente en saldo de enfermedad y de muerte de millones de personas y les constituye como las más poderosas armas de destrucción masiva de los pueblos del mundo.
Economía. Saqueo de las petroleras y destrucción de la vida
Nigeria, considerado en el Informe del Banco Mundial para 2005 uno de los 20 países más pobres del planeta, es la 2ª potencia económica del continente africano, por detrás de Sudáfrica.
Es el sexto mayor exportador de petróleo del mundo con una producción de 2,451 millones de barriles día y unas reservas comprobadas de 36.000 millones de barriles. El petróleo y el gas constituyen el 97,3% de sus exportaciones [8].
En ese país el 70.8% de la población vive con menos de un dólar al día y el 92,4% con menos de dos[9]
En 1958, fecha en que se inicia la explotación del petróleo en Nigeria, que irónicamente casi coincide con su independencia de Gran Bretaña en 1960, comienza el drama de los pueblos de Nigeria, muy especialmente de los que habitan el delta de río Níger.
Hasta que la producción de hidrocarburos alcanzó todo su apogeo en la década del 70, el país tenía una agricultura próspera, precisamente asentada sobre las fértiles tierras y el propicio clima del delta del Níger, que no solo aseguraba la alimentación de su población sino que constituía su principal rubro exportador.
La industria petrolera ha supuesto la desaparición de las tierras cultivables. Se calcula que el vertido de tóxicos ha inutilizado la cuarta parte de los terrenos fértiles, destruyendo zonas agrícolas y la mayor parte de los 23 sistemas fluviales y manglares del delta.
En la actualidad la producción agrícola está abandonada por las políticas gubernamentales y aunque el 70% de la producción se destina al autoconsumo, Nigeria importa la mayor parte de los alimentos que necesita. Un tercio del arroz, elemento básico de la dieta popular se compra en el exterior y su precio subió un 30% en los últimos años, con lo que dejó de ser accesible para la inmensa mayoría. La FAO planteó en 2001 que sólo un 20% de la población tenía asegurada su alimentación. El hundimiento de la agricultura implica también la extinción de los empleos, el despoblamiento de las aldeas y la huida de los jóvenes hacia los arrabales de las ciudades o, si se puede, hacia el extranjero.
Las empresas petroleras y la política corrupta de los sucesivos gobiernos nigerianos han contaminado la tierra y el agua hasta hacerlas inutilizables. Nigeria es el país del mundo en el que se quema al aire libre la mayor cantidad de gases excedentes de los pozos de petróleo desde hace 40 años. La combustión que se realiza diariamente de estos gases en el delta del Níger equivale al 40% del consumo total de toda África y es uno de los más importantes contribuyentes al efecto invernadero, causa del recalentamiento planetario.
En 2005 comunidades de todo el delta del Níger interpusieron una demanda ante el Tribunal Supremo Federal de Nigeria contra la empresa estatal Corporación Nacional Petrolera Nigeriana y contra el consorcio formado por las mayores petroleras del mundo: la británica-holandesa Shell, las estadounidenses ExxonMobil y Chevron Texaco y la italiana AGIP. En ella se detalla como desde la instalación de las petroleras se han disparado las muertes prematuras, las enfermedades respiratorias y determinados tipos de cáncer. Una de las personas que presentaron la demanda en la que se exige la detención inmediata de la quema de gas y la paralización de nuevas exploraciones petroleras expresaba así el drama cotidiano que late bajo las cifras de los indicadores de salud: “Trabajamos duro para plantar, pero segamos poco. Nuestros techos están corroídos, nuestro aire está contaminado y nuestros niños están enfermos. Incluso el agua de lluvia que bebemos está contaminada con hollín de las llamaradas de gas”[10]. De la demanda no se conoce resultado alguno.
El escritor Ken Saro-Wiwa, del pueblo ogoni de Nigeria, lo denunció en un libro publicado en 1992: “Lo que la Shell y la Chevron han hecho al pueblo ogoni, a sus tierras y a sus ríos, a sus arroyos, a su atmósfera, llega al nivel de un genocidio. El alma del pueblo ogoni está muriendo y yo soy su testigo”.
El drama se hace esperpento ante la constatación de que en un país que calcula en 5 mil billones de metros cúbicos sus reservas de gas, que quema impunemente como residuos altamente contaminantes 762 millones de metros cúbicos cada día, el 70 % de la población depende de la madera para satisfacer sus necesidades domésticas de energía.
Si se recuerda que el 92,4% de la población vive con menos de 2 dólares al día, el precio de 21 dólares por cada bombona de gas, sólo disponible en las ciudades, es absolutamente inaccesible.
La tala de árboles con fines comerciales unida al uso masivo de leña como combustible, sitúa – otra vez – a Nigeria según la FAO como el país con el mayor índice de pérdida de bosques primarios del mundo, habiendo perdido desde 1990 a 2005 el 37,5% de sus bosques[11].
Beneficios de las petroleras y corrupción política
Nigeria fue protectorado británico desde 1901 y colonia desde 1914. El mismo nombre del país no responde a tradición histórica alguna: fue propuesto por el periodicoTimes en 1897. La instalación de la petrolera británico-holandesa Shell en Nigeria precede en dos años a la independencia del país y este hecho refleja exactamente la relación jerárquica que ejercen las multinacionales petroleras sobre los gobiernos militares que se suceden– tras los correspondientes golpes de estado - o civiles ganadores de elecciones.
Han sido y son gobiernos intervenidos y corrompidos por las potencias neocoloniales en representación de sus multinacionales respectivas, negociadores fáciles de la venta de las riquezas de su pueblo cuyos beneficios permiten a una exigua oligarquía nadar en la abundancia, mientras la casi totalidad de su población se hunde en la miseria más absoluta. El analista político nigeriano Ike Onyelwere lo resume “El aventurero militar elevándose a sí mismo al poder y el político desesperado por amañar las elecciones, tienen un solo objetivo en la mente: hacerse con el dinero del petróleo. Para ellos nunca cuenta la gente ordinaria”.
Algunos datos permiten valorar la situación de uno de los países más corruptos del mundo. Sólo un 1% de la población controla las riquezas producidas por el petróleo y se calcula que de 300.000 a 400.000 millones de dólares han sido robados por gobiernos corruptos desde la independencia.
La situación del Estado de Bayelsa, lugar emblemático de la trata de esclavos, productor del 25% del petróleo nigeriano, analizada recientemente por el periodista Jean Chirstophe Servant en su interesante artículo Au Nigeria, le pétrole de la colère, es ilustrativa. Su gobernador, miembro del Partido Democrático del Pueblo (PDP) Diepreye Alamieyeseigha, con un sueldo oficial de 1.000 euros mensuales, ha adquirido una refinería de petróleo en Ecuador y está acusado por la Comisión Nigeriana de Lucha contra los Crímenes Económicos y Financieros de haber blanqueado hasta 11 millones de euros. Este Estado, con un presupuesto anual de 470 millones de euros, destinó 7 millones a construir dos residencias oficiales y 19.330 euros a un Comité para la Erradicación de la Pobreza cuyas actividades se desconocen. La Shell en grandes vallas publicitarias declara destinar cada año 60 millones de dólares a proyectos de desarrollo. Marc Antoine Pérouse de Monclos, investigador del Institut de Recherche pour le Développement (IRD) afirma que: “las compañías petroleras impiden el acceso a sus archivos a los investigadores y no responden a preguntas comprometidas. De los 60 millones de dólares que Shell dice haber destinado a proyectos de desarrollo en el año 2000, más de 33 se destinaron a la construcción de carreteras que servían a las operaciones de explotación”[12].
La parte principal de los beneficios del gas y del petróleo se los llevan las multinacionales extranjeras. Las más importantes son las siguientes: Shell, Exxon Mobil, Chevron-texaco, TotalFinaElf, ENI/Agip, etc. Para ilustrar las dimensiones del negocio basta con ver los datos globales para la Shell en el segundo trimestre de 2007: beneficios de 5.600 millones de euros, un 20% más que el año pasado. Exactamente 2,25 millones de euros a la hora.
El petróleo africano, materia de seguridad nacional para EE.UU
Antes de que EE.UU y Gran Bretaña se enfangaran en la invasión de Iraq, incluso antes del 11 de septiembre, las grandes petroleras norteamericanas Exxon Mobil y Chevron Texaco plantearon en la Cámara de Representantes la necesidad de identificar al petróleo africano como prioridad geoestratégica. Como destaca Jean Christophe Servant[13] esta posición fue firmemente defendida por el Institute for Advances Estrategic and Political Studies (IASPS), entidad creada en 1984 en Jerusalén y “tan cerca del likud, tradicional partidario de prescindir del petróleo saudí, como de los neoconservadores estadounidenses”.
Tras la victoria de George W. Bush esta estrategia se encarna en la administración republicana, apoyada en esto sin fisuras por el Partido Demócrata, a través de su vicepresidente Richard Cheney quien afirma en 2004 que “ el petróleo africano por su alta calidad y su baja tasa de petróleo representa un mercado en crecimiento para las refinerías de la costa Este”. De hecho, proyecciones recientes realizadas por The Petroleum Supply Monthly concluyen que en 2015, EE.UU. importará el 25% del crudo de África Subsahariana.
Además de su calidad, el petróleo del Golfo de Guinea tiene otras ventajas : mientras el petróleo del Golfo Pérsico tarda 6 semanas en llegar a EE.UU., desde África Occidental puede hacerlo en dos y además, en caso de conflicto, es accesible directamente para las fuerzas navales norteamericanas.
La posición de Nigeria como primer expotador de crudo de África, con una producción que podría llegar a alcanzar en el año 2010 los 4 millones de barriles diarios – igualaando a México - , con sus avanzadas infraestructuras tecnológicas y los continuos descubrimientos de nuevos yacimientos marinos[14], es determinante. Tiene reservas y tecnología para incrementar sustancialmente la producción, sino fuera por las limitaciones impuestas por su pertenencia a la OPEP. Las presiones de EE.UU. para que Nigeria abandone esta organización de países – y aumente la producción de hidrocarburos en función de las necesidades de las grandes potencias - han sido recurrentes y podrían estar detrás de campañas que gozaron de amplia popularidad y aliento en los grandes medios de comunicación como la que tuvo lugar contra la lapidación de Amina.
* Ponencia que se presentará en las II Jornadas Internacionales « Civilización o Barbarie », Serpa (Portugal), 5, 6 y 7 de octubre de 2007
¿Qué están dispuestos a sacrificar los poderosos para sostener esto?
El planeta, la vida, nuestra vida, la vida de los otros, las futuras vidas ?
Fuente de la imagen: The Economist
La Fórmula 1: + Publicidad = - Libertad 
¿Estarían dispuestos a ver más de dos horas seguidas de anuncios por la televisión?
Esto es lo que nos ofrece, acompañado de un sonido ambiente hipnotizador, el “espectáculo” de la Fórmula 1.
¿Cuáles són las cualidades de este supuesto espectáculo consistente en ver unos artefactos dar vueltas a una pista de forma obsesiva y cíclica cómo si de un Scalextric se tratara?
La fiebre que despierta estas carreras solo se justifica por la ingente inversión publicitaria y de márqueting que hay detras de ellas, los pilotos son mercenarios de la más burda estrategia publicitaria. Es el ejemplo paradigmático de como se construye un imaginario colectivo a partir del paroxismo publicitario, sin duda una lavativa cerebral. ¿Cuánto tardaremos en ser de equipos de marcas en vez de de equipos de fútbol (lo que ya sucede en el baloncesto)?
Cada plano televisivo es inevitablemente presidido por el logo de una marca. Fíjaos como en el último campeonato celebrado en Catalunya la realización televisiva del evento abusó de las posiciones intermedias porque los coches que la disputaban lucían publicidad, y no el coche de Ferrari, que iba primero, el cuál se tuvo que sacar las pegatinas de su patrocinador al estar prohibida la publicidad de tabaco en España. Sabed que es la propia organizadora de la F1 la encargada de decidir cada plano que se emite.
Capítulo aparte merecen las televisiones, cómplices y partícipes de la organización, que en aras del negocio son capaces de comprar anuncios. Toda una paradoja. Como lo es que coincidan en TV3 la semana dedicada al cambio climático con la emisión del campeonato. No se me ocurre un favor peor al medio ambiente que encumbrar la velocidad y la cultura del automóvil.
Por último hemos de recordar que este entramado de intereses está presidido por una persona que pone como condición para construir un circuito la victoria electoral de un partido político determinado. ¿Cuándo los propios partidos políticos se convertirán, si es que no lo son aún, en simples títeres de las agencias de medios contratadas al mejor postor?
La publicidad está desfigurando la sociedad y la esta convirtiendo en algo que no es capaz de mirarse en el espejo llamado dignidad.
Pagaremos para que nos ensucien, endeuden y contamimen.
¡Stop a la publicidad! Stop a sufragar con dinero público el lobby del automóvil!
Firma aquí para la NO emisión de la Fórmula 1 en TV3
JIBENDUE
Lucía Etxebarría: “A un lector inteligente”
Desde que la prohibición de la publicidad del tabaco redujo una parte importante de los ingresos de la fórmula 1, los gobiernos locales tienen que pagar por el derecho a organizar un gran premio, y el pago se hace a costa de la hacienda pública.
Es decir, a cargo del bolsillo de los ciudadanos.
Lo que los ciudadanos no saben es: 1. que la gestión económica de los campeonatos se organiza con opacidad casi total, a partir de una maraña de sociedades offshore, casi todas domiciliadas en paraísos fiscales, en un complejo plan de evasión fiscal; y 2. que este entramado incentiva la corrupción política mediante el pago de comisiones bajo cuerda.
La gestión del campeonato de F1 la lleva una sociedad denominada Petara, registrada en el paraíso fiscal de la isla de Jersey, que ha firmado un convenio con la sociedad Valmor Sport, participada por Bancaja, la entidad que preside el ex presidente de la Generalitat Valenciana, José Luis Olivas. Las sociedades anónimas implicadas en este convenio pertenecen a un enrevesadísimo núcleo de sociedades de cartera que las gestionan. Por lo que una futura investigación de las posibles comisiones ilegales y/o blanqueo de dinero ilegal resultará aún más compleja y difícil que los casos Ballena Blanca y operación Malaya.
El magnate británico Bernie Ecclestone sugirió que Valencia tendría el Campeonato de Europa de Fórmula 1 solamente si el PP ganaba las elecciones allí.
Saque el lector sus propias conclusiones.
www.lucia-etxebarria.com
Publicado en el diario adn el 28 de mayo 2007.

El automóvil: un sueño convertido en pesadilla
El coche,turismo, automóvil, carro, un invento del siglo XIX, desde entonces han pasado más de cien años y en este viaje conjunto entre este vehículo y la humanidad hemos pasado de la utilidad al hastío. En la actualidad podríamos calificar este artefacto soñado por muchos y pesadilla del resto, de lastre vital, pues sus supuestas virtudes han sido anuladas por un uso indiscriminado.
En la civilización del coche se ha puesto en el centro de nuestras energías este vehículo y sus infraestructuras, esto es, una cultura donde hemos pasado de servirnos del coche a servirlo con nuestro trabajo, salud, medio ambiente y con lo más importante, nuestra vida.
La actividad motorizada causa un millón dos cientos mil muertos cada año de muerte directa,las provocadas por la contaminación se estiman en el doble, más de 50 millones anuales de heridos, estas cifras por sí solas deberían hacernos reflexionar sobre como es posible que aún no se legisle obligando al fabricante a limitar los turismos a 120 km/h cuando la velocidad excesiva es la causa del 29% de los accidentes mortales. En un país como España la siniestralidad al volante mata más jóvenes que el Sida o las drogas, en definitiva vidas truncadas y familias rotas.
No obstante la publicidad de los coches campa a sus anchas con anuncios de todo tipo donde se hace un flaco favor a la realidad mostrando carreteras vacías, paisajes idílicos y famílias felices. El márqueting burdo o sofisticado ha hecho mella en una sociedad incapaz de defenderse del atropello constante de las agencias que aupadas por la indústria y administraciones vacilantes no consiguen poner coto a una lacra en la salud y en el medio ambiente que representa el uso abusivo y sin límites del automóvil privado.
El carro convertido en un apéndice de la personalidad ya no es un sistema para ir de un sitio a otro si no un escaparate donde lucir lo peor del capitalismo consumista pues en un coche se manifiestan y convergen los males del desequilibrio económico social.
Es el símbolo de ese becerro de oro llamado crecimiento económico tan venerado por esos sacerdotes de la ortodoxia neoliberal llamados economistas, estos no se molestan en matizar el crecimiento con otros criterios de índole ambiental o social, al contrario estos criterios son de hecho un estorbo que dificulta el crecimiento económico pues según ellos solo éste nos puede garantizar un estilo de vida óptimo, la absurdidad no tiene límites pues concluyen entre otras lindeces que la siniestralidad es un freno para el crecimiento económico cómo si éste no fuera una causa de la misma. {otro ejemplo: el cambio climático frenara el crecimiento económico, no dicen el crecimiento económico (economicista) es la causa del cambio climático}.
El CO2 emitido por la industria del transporte es entorno el 25% del total emitido en España, los espacios invadidos por los turismos y sus infraestructuras son ingentes y empeoran nuestra calidad de vida, ruido y contaminación directa no deben olvidarse, pero no acaba aquí porque faltan estas “ventajas”: pequeños accidentes, seguros, averías, multas, impuestos, gruas, párquings, peajes y retenciones quilométricas.
Es necesaria una nueva cultura del transporte y de la movilidad donde haya una regulación acorde con nuevos criterios ecológicos y sociales.
Jibendue

Coches: Diecisiete millones de fascistas al volante
Darwin Palermo
www.ladinamo.org
Este 22 de septiembre, Día Europeo Sin Coches, ha vuelto a quedar patente nuestro sometimiento cotidiano a unas máquinas cuya principal función parece ser consumir ingentes cantidades de dinero, contaminar y ralentizar los desplazamientos urbanos. LDNM ha querido recordar algunas realidades poco sorprendentes acerca del coche con el improbable objetivo de que el próximo Plan Renove sea recibido con menor alborozo.
Viva la muerte
Imagínese un nuevo fertilizante que permitiera cosechas grandiosas pero causara 40.000 muertos al año sólo en Europa. Piense en un medicamento que curara el catarro pero causara 1.700.000 heridos corporales, muchos de ellos con gravísimas lesiones de por vida. ¿Por qué aceptamos con naturalidad semejante carnicería en el caso de los automóviles? Lo cierto es que la carretera es la primera causa de muerte entre los jóvenes españoles de 17 a 24 años y que uno de cada tres europeos sufrirá un accidente de tráfico a lo largo de su vida.
Los coches son el último resto de barbarie consentida, el campo de batalla de sociedades que se esfuerzan denodadamente por esconder la muerte. Personas extremadamente serviles en su trabajo realizan peligrosísimas maniobras al volante para demostrar su superioridad sobre otros de su misma calaña. El automóvil se ha convertido en la versión contemporánea del “vivir peligrosamente” fascista.
¿Coches en la ciudad?
Aunque generalmente se asocia el imperio del coche al ritmo trepidante de la ciudad, lo cierto es que está acabando con la vida urbana. Los automóviles necesitan que las ciudades dediquen gigantescas extensiones de suelo a carreteras y aparcamientos. Se calcula que los coches ya cubren, literalmente, el 2% de la superficie de EE UU y Europa. Sólo el parque automovilístico madrileño mide 5.000 hectáreas (unos 5.000 campos de fútbol). El espacio ocupado por las vías automovilísticas de Madrid se ha doblado desde los años ochenta y ya abarca 21.000 hectáreas. En la UE cada día se ocupan unas 10 hectáreas para la construcción de autopistas y en España, e n los últimos cinco años, se han quintuplicado los kilómetros de autopistas.
El coche requiere ocho veces más espacio por viajero que medios de transporte públicos como el autobús. Como recuerda el economista José Manuel Naredo, “experiencias extremas como la de Los Ángeles ponen de manifiesto que si se quiere dar prioridad al automóvil privado sin colapsar la ciudad, habría que dedicar a la circulación más del 60% del terreno”. Para hacerse una idea de los problemas de espacio que genera el tráfico, basta recordar que se calcula que el 25% de los coches que circulan por el centro de Madrid está buscando aparcamiento.
El uso masivo del automóvil ha generado un urbanismo fragmentario, con barrios cada vez más alejados y con menor densidad de población, que exigen el uso del coche para llegar al trabajo o acceder a servicios básicos. En una serie de mapas publicados en 2004 por la Agencia Europea de Medio Ambiente se observa en toda Europa un proceso creciente de concentración de los servicios urbanos que impide hacer una vida de peatón . Esta transformación urbana tiene efectos muy graves: s egún un estudio de la UITP, si la densidad de población se reduce tres veces, el porcentaje de viajes cotidianos hechos a pié, en bicicleta o en transporte público se reduce cuatro veces, el coste total de los desplazamientos para la comunidad se incrementa un 50%, el consumo de energía se multiplica por tres y se doblan las muertes causadas por accidentes de tráfico, y el tiempo de acceso a las actividades urbanas para los usuarios que dependen del transporte público se incrementa en un 100%.
Los coches han conseguido la difícil hazaña de aunar los inconvenientes de la vida en el campo y en la ciudad sin ninguna de sus ventajas.
¿Coches en el mundo?
Los automóviles están destruyendo el mundo. Los coches consumen en España más del 40% de la energía final y generan más del 22% de las emisiones de gases de efecto invernadero. L os continuos frenazos y acelerones que se producen en la circulación urbana suponen un aumento en el consumo que puede llegar hasta el 60%. Por otro lado, cada vez se fabrican coches de mayor potencia infrautilizada que provocan consumos energéticos excesivos e innecesarios (una razón más para destruir el Audi del jefe).
Los desplazamientos por carretera absorben el 80% del consumo energético del sector del transporte, a pesar de ser extraordinariamente ineficientes. En los últimos veinte años se ha producido una enorme reducción del transporte por ferrocarril, muchísimo más eficiente: si en 1950 en España el 60% de los viajes se realizaban en ferrocarril y sólo el 40% por carretera, a finales de la década de los noventa, el transporte por ferrocarril se había reducido a menos del 6% y el de carretera había pasado al 90%.
El pasado marzo el Ministerio de Fomento presentó el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) que prevé la construcción de 6.000 nuevos km de autopistas en los próximos años (España es ya el primer país Europeo en km de carretera por vehículo y habitante). Con envidiable optimismo el PEIT prevé la reducción de las emisiones de CO2 a partir de 2012. Es como si alguien anunciara que va a alimentarse los próximos cinco años exclusivamente a base de bollería industrial para después convertirse en bailarín profesional.
Un bólido para llegar muy rápido al atasco final
La velocidad media en España de los trayectos automovilísticos es de 33 km/h pero en las grandes ciudades muy raramente se superan los 18 km/h (en Madrid, desde 1985, no se superan los 15 km/h y los mínimos anuales están en 11 km/h), con el agravante de que el 75% de los viajes son de menos de 3 km y el 30 % de menos de 1 km. Si a eso se le suma las horas de trabajo dedicadas a pagar, mantener y reparar el coche, la velocidad media de los automóviles se reduce hasta extremos caricaturescos. En cambio, todos hemos nacido peatones, preparados para circular sin llantas de aleación a unos dignísimos 6 km/h.
Aún más ridículo: en buena medida estas velocidades medias se consiguen gracias a los cinturones de circunvalación que permiten incrementar la velocidad a costa de multiplicar los kilómetros recorridos, por no hablar de las inversiones que requieren o de sus efectos sobre el urbanismo. Todo hace pensar que las cosas sólo pueden ir a peor: en los últimos treinta años en la UE se ha pasado de 62 millones de vehículos a 175 (España ya se encuentra en el octavo lugar mundial en el índice de motorización con 400 turismos por cada 1.000 habitantes). Pese a que se ha triplicado la extensión de las carreteras y las autopistas, más de 7.500 km de carreteras europeas están diariamente atascados: el 10% de la red viaria.
Todos pagamos tu motor de inyección
Si alguien sugiriera que el 5% del PIB de la Unión Europea se dedicara a financiar las infraestructuras necesarias para que en todos los barrios de las ciudades del sur de Europa hubiera pistas de patinaje sobre hielo en agosto, probablemente se organizaría un motín a escala continental. En cambio, se acepta con notable estoicismo los enormes gastos necesarios para que varios millones de majaderos tengan la oportunidad de estrellarse a no menos de 120 km/h.
Se calcula que sólo los atascos de tráfico tienen un coste cercano al 0,5% del PIB de la UE. Más en general, en España, los costes externos del transporte –o sea, los gastos que no pagan los consumidores sino que asume la sociedad– ascienden al 9% del PIB: e l transporte por carretera es responsable de más del 95% de estos costes. El coste externo del automóvil se sitúa en torno a los 90 € por viajero y km, el del autobús es de 40 € y el del ferrocarril es de 23€. F rente a lo que se suele creer, el desplazamiento de una persona por carretera sale tres veces más caro a la sociedad que por ferrocarril.
Publicado en rebelion.org el 4 de octubre 2005

La contaminación devora
Santiago de Chile
El mayor uso del petróleo y la ausencia de lluvias provocan la segunda preemergencia ambiental en 2007
Notícia aparecida el 25 mayo 2007 en el País.com
STOP a la contaminación
Alerta médica por el auge de la cirugía estética vaginal
BEGOÑA ARCE
LONDRES
Es la cirugía más íntima. El último grito en el campo de la estética. Un negocio en alza. El British Medical Journal (BMJ), una de las más prestigiosas publicaciones médicas del mundo, denuncia en un informe publicado ayer el auge de las llamadas vaginas de diseño. Un número creciente de británicas, más de 800 en el 2005, el doble que hace seis años, recurrieron a la sanidad pública para reducir el tamaño del orificio vaginal, recortar los labios menores o reducir la piel que recubre el clítoris. Otras muchas optaron por clínicas privadas, escapando así a cualquier estadística fiable.
La influencia del porno y la presión por lograr un cuerpo perfecto están detrás de esta inquietante moda. “No es raro que, como si fueran a la peluquería, las mujeres aparezcan a menudo en las clínicas con fotos de cómo desean quedar. Las fotos son a menudo de anuncios o de pornografía, posiblemente alteradas digitalmente”, afirman la ginecóloga londinense Sarah Creighton y el psicólogo Lih Mei Liao, autores del estudio. Muchas clientas que acuden a su consulta desean recuperar las dimensiones de su juventud, antes por ejemplo de tener hijos. Otras están descontentas con la forma de sus labios menores, asimétricos o demasiado grandes, y quieren reducirlos. La vagina de diseño más solicitada es la de una vulva plana, sin protuberancias, similar a la de las preadolescentes occidentales.
7.500 EUROS
En el Reino Unido, solo el Harley Medical Group dispone de 10 clínicas privadas en todo el país donde se practican estas operaciones, que cuestan unos 7.500 euros. Para justificar el bisturí o el láser, algunas pacientes aluden a la dificultad de llevar ropas muy ceñidas, montar en bici o participar en determinados juegos sexuales. Los doctores advierten de que cirugía plástica en esta parte del cuerpo acarrea riesgos indeseados. “Una incisión en cualquier parte de los órganos genitales puede poner en peligro la sensibilidad. La cirugía debe ser el último recurso, no el primero”, aseguran Creighton y Mei Liao.
El artículo del British Medical Journal da a entender que son las mujeres más vulnerables las que a menudo recurren a estas operaciones. Las vaginas de diseño serían un ejemplo de hasta dónde puede llegar la presión comercial para convertir en problema algo que no lo es.
Publicado en El Periódico de Catalunya el 26 de mayo 2007.

Eudemonismo: la política de la felicidad
Doctrina ética que pone como fin último de la conducta la felicidad
La creencia de que disponer de más dinero nos hace más felices tiene todas las características de una adicción de la que depende la supervivencia del capitalismo consumista. Pero una política con el coraje suficiente para introducirse bajo la superficie del deseo material y prometer unas vidas plenas en vez de una vida de riquezas posee un encanto intuitivo para todo el mundo, con la excepción de las víctimas más contumaces de la conciencia consumista.
La base social del descontento en la sociedad moderna es menos la falta de ingresos que la soledad, el aburrimiento, la depresión, la alienación, las dudas y la mala salud concomitante. La “exclusión social” no consiste tanto en una expulsión de las estructuras de la producción y el consumo cuanto en la exclusión de las relaciones y modos sociales de la autocomprensión, que confieren reconocimiento, valía y sentido. La mayoría de los problemas de la sociedad moderna no nacen de unos ingresos inadecuados, sino que son el resultado de estructuras sociales, ideologías y formas culturales que impiden a la gente aprovechar sus capacidades y llevan una vida satisfactoria en su medio social. Una sociedad post-crecimiento promoverá de forma consciente las estrucuras y actividades sociales que mejoran realmente el bienestar individual y comunitario. Su objetivo será proporcionar un entorno social en el que las personas puedan buscar su auténtica individualidad, obtenida actualmente mediante el gasto en productos de marca y estilo de vidas prefabricados.
Extracto pgns. 212-213 del libro El fetiche del crecimiento (Clive Hamilton)
Sesenta días y el año que viene
Chip HaynesOriginal en http://www.newcolonist.com/dim_ages.html Traducido por Gabriel Tobarhttp://ninuclearniotras.blogspot.com Tendréis que perdonarme porque normalmente no escribo mi vida en un diario. Todo esto pasó antes de que yo supiera qué estaba ocurriendo y a dónde nos llevaba y fue solamente más tarde, cuando ya se había desencadenado todo, que creí que quizás debería dejar algo escrito, por si a nadie más se le había ocurrido hacerlo. ¡Estamos en la Era de la Información! Bueno, estábamos. Ahora es la Edad Oscura. Bienvenidos a mi mundo. 14 de junio Todo comenzó (para mí, vaya, se ve que algunas cosas ocurren siempre sin que yo me entere) con un pequeño titular en una página de noticias de Internet que decía “Problemas: Arabia Saudí”. Recién levantado que estaba, leí erróneamente “Pruébalas: Ahora Gratis” y claro, entré. Pero no, resulta que hablaban acerca de “la repercusión de los recortes en las prestaciones y servicios sociales en Arabia Saudí”. Pensé: ¿Los jeques tienen servicios sociales? ¿Acaso no les quieren pagar a alguien que les cuide los nenes gratis cuando desean salir a dar una vuelta con el Mercedes o qué? Ojeé el artículo, más que nada tratando de encontrar alguna mención de algo que fueran a dejar probar gratis y como no la había, seguí con mi vida cotidiana. Gran error. Ciertamente. 15 de junio ¿Las noticias de ayer siguen siendo las noticias de hoy? Creo que esa gente del desierto está muy enfadada por algo: salían en todos los periódicos. Parece que al gobierno saudí le está costando “apretar las riendas de un presupuesto galopante”, o algo así, y se ve que eso no gusta a la plebe de allí. Ahora su capital (Riad, creo) es un desastre, con gente en la calle cada vez más cabreada. ¡Ya era hora, los ricachones estos! ¿Se les acabaron los subsidios? ¡Pues ale, ale, a trabajar! 16 de junio Vi las noticias hoy y… ¡Joder! ¡Tres ciudades saudíes están en llamas! La gente va por la calle armada hasta los dientes, volviéndose locos y todo el mundo quiere encontrar un avión para salir del país cuanto antes. Parece Nueva Orleáns cuando el Katrina, pero con todo de arena en lugar de agua. Los de las noticias de aquí están hablando de lo que representa para nosotros, los americanos, y para nuestro petróleo. Casi mejor voy y lleno el depósito del coche antes de que lo haga todo el mundo. Odio las colas. 17 de junio Faltó poco para que me olvidara de llenar el depósito. Se me habría pasado del todo de no haber oído, en el camino a casa, al de la radio. La gasolinera tenía algo de cola, pero nada insoportable. Por supuesto ya habían subido el precio ¡Buitres! ¡Alguna gente sabe sacarle partido a todo! El tipo de la radio dijo algo de mandar al ejército. ¡Joder, pues claro! ¿Cuántos países podemos invadir a la vez? 18 de junio Hoy no trabajo, así que es día de compras y recados. Buena cosa lo de llenar el depósito ayer. La gasolinera estaba imposible esta mañana cuando pasé por delante. Y creo que han vuelto a subir el precio. ¡Panda de ladrones! Incluso el supermercado estaba a parir de gente. ¿Pero a dónde van todos? ¿Viene un huracán o qué? Compro lo necesario y paso de los recados. Pueden esperar. 19 de junio Vale, vale… Ya lo entiendo: Los saudíes tienen el petróleo, nosotros dólares; los saudíes se quedan nuestro dinero, nosotros su petróleo. Es el gran círculo de la vida. ¡Genial! Hay un gran artículo sobre eso en el periódico de hoy y es más fácil quedarse en casa y leer que salir a la calle, con tanta gente. Si tengo suerte todo esto pasará antes de que tenga que volver a llenar el depósito y deba vérmelas con el follón que hay ahí fuera. Me acomodo y leo el periódico. 20 de junio Otra vez de vuelta al trabajo. Había un buen lío en la estación de servicio. ¿Pero por qué? Ahora tenemos soldados vigilando la embajada en Riad y el resto de la gente está escapando del país como ratas que huyen de un barco que se hunde. Apuesto a que un montón de compañías están cerrando y largándose. ¿Qué va a pasar con el precio del petróleo? Nada bueno, imagino. Me alegro de tener un coche pequeño, aunque el coche me lo compré pequeño porque no tenía más pasta, pero bueno… Las noticias de la noche no contaban otra cosa que esto. A lo mejor es que veo demasiada tele, pero ¿hay algo más? 21 de junio ¡Eh! ¡Ya está bien! No me importa tener que esforzarme un poco para ignorar las noticias, noches y fines de semana, pero ahora también son todos los compañeros del trabajo. ¡Por favor! Tiene que haber algo más de qué hablar. Vale, pasa algo al otro lado del planeta, pero nosotros estamos aquí. ¿Cuál es el problema, colegas? ¿No tenemos nuestro petróleo? ¿Por qué tiene que ser tanto problema? ¡Olvidadlo, simplemente! (Y dejad de fastidiarme, que yo paso de todo este tema). 22 de junio ¡Joder, joder, joder…! Arabia Saudita está en llamas, creo. Algo acerca de sus “instalaciones portuarias y áreas de almacenaje de petróleo” que fueron saboteadas ayer. Los superpetroleros han abandonado el puerto, algunos con petróleo, pero la muchos sin. La embajada de EEUU en Riad fue cerrada ayer también, el último “llevándose la bandera”, como suele decirse en estos casos. Era un poco sorprendente ver a los árabes en las noticias bailando sobre ella (y dejadme decíroslo: bailan fatal). Por cierto, ¿dónde van a parar todas las balas cuando disparan al aire? ¿No es algo peligroso eso? 23 de junio Ya ves qué cosa de noticias las de anoche: estaban controlando a los últimos barcos de petróleo que habían salido de Arabia Saudí: dónde estaban, cuánto petróleo llevaban, a dónde se dirigían, cuánto iba a tardar cada uno… No todos ellos venían hacia aquí, pero los nuestros tenían el camino más largo a recorrer. ¿45 días? Eso creo que oí. Y el precio del petróleo sigue subiendo, por supuesto. Todavía tengo medio depósito, así que voy bien. Me sabe mal por la gente que tiene coches grandes y 4×4s, pero… ¡que no se los hubiesen comprado! 24 de junio Macabro, el camino al trabajo de hoy: había policías en la estación de servicio. ¿Tan pronto les habrán atracado esta mañana? Las colas en la gasolinera eran hoy más largas y por supuesto ¿hace falta que vuelva a decir que el precio sigue subiendo? Quizás alguien se cabreó y se puso histérico y tuvieron que llamar a la policía. Voy a evitar la gasolinera todo lo que pueda. Todavía tengo un montón de gasolina y todo lo que necesito es ir al trabajo y de vuelta. Creo que el fin de semana no conduciré, por si acaso. Es hora de sacar las zapatillas de deporte. ¡Menos mal que estamos en junio y no en diciembre! 25 de junio Hoy le he dado una oportunidad a las cosas esas de andar. Me hice todo el camino hasta el supermercado, pero la vuelta fue horrible, llevando toda la compra a pie. Esas delgadas bolsas de plástico no están inventadas para eso. ¡La próxima vez iré en coche! Con un poco de suerte, todo esto será un simple recuerdo para cuando tenga que volver al centro comercial la semana que viene. Ya me he enterado de por qué estaba la policía en la gasolinera: un tipo se había intentado colar y otros le habían pegado una paliza. ¡Por espabilado! ¡A que no vuelve a colarse! 26 de junio ¿¿Racionamiento de gasolina?? ¡De qué van! ¿Ahora solo puedo ir a la gasolinera unos ciertos días? Están zumbados: matrículas pares, días pares y matrículas impares, días impares ¿Qué estupidez es ésa? Será por joder… ¿Realmente esperan que eso suponga un impedimento? Aparte del que ya hay, claro… Bueno, a mí me la suda. Si me lo monto bien aún puedo pasar una semana y no tendré que entrar a jugar este estúpido parchís de la gasolina. 27 de junio ¡¡Mierda!!! ¡Me han robado la gasolina del coche! Cuando fui esta mañana a cogerlo para ir a trabajar, vi que alguien me había forzado la tapa metálica y quitado el tapón (que ha desaparecido, por cierto) y me había dejado menos de un cuarto de depósito. He venido a trabajar, de todas maneras, pero el coche apestaba a gasolina. ¿Por qué tendrá que oler tan mal la gasolina? Ha sido suficiente para llegar al trabajo y podré volver, pero hoy no voy a tener tiempo de arreglarlo. ¿Sin gasolina en el coche? Eso es serio. Ahora tengo que comprar un tapón antes de llenar el depósito y arreglar la jodienda del embellecedor. 28 de junio Al final me paré anoche en el camino del trabajo a casa y conseguí un tapón con cerradura (el último que tenían, dijeron). Me tiré casi media hora en la cola de la gasolinera (Y suerte que coincidía mi matrícula par con el día) Me gasté demasiado dinero en llenar todo el depósito, pero eso me debería bastar hasta que todo este lío se haya solucionado. Al llegar a casa he aparcado el coche al revés para ver el tapón desde la ventana. Igual eso ayuda. Espero que quien me robó la gasolina la haya usado para tirarse por un barranco. 29 de junio No os vais a creer esta: Vi un camión de gasolina por la calle… ¡con un montón de coches detrás siguiéndolo! Que fuerte, ¿no? Me parece que el tema era que algunas gasolineras de propietarios particulares ya han cerrado por falta de existencias, así que supongo que seguir el camión para descubrir dónde venden aún gasolina no era tan mala idea. El problema es que ¡a saber hasta dónde iría! 30 de junio En las noticias, la noticia es que no hay noticias, o algo así. Los saudís han echado a todos los periodistas del país. No les harán la pelota, imagino. Y claro, no les resulta fácil encontrar información cuando nadie sabe qué ocurre. En cambio si hay muchas noticias por aquí. Racionamiento de gasolina, largas colas y el precio de la gasolina casi se ha doblado desde el mes pasado. Esto va a ser un duro y largo verano. Por lo menos tengo la fiesta del 4 de Julio libre. ¡Qué lujo! ¡A vivir la vida! 1 de julio Un día casi normal, si no contamos el conducir sorteando las colas de cuanta gasolinera hay de casa al trabajo, ni el hecho de que todas las gasolineras están vigiladas por guardas fuertemente armados. Bueno, al menos parece más seguro y hay menos líos. Yo creo que tengo suficiente gasolina para toda la semana. ¿La semana que viene? Pues igual me toca a mí sufrir la cola de la gasolinera. Paso de pensar en ello. 2 de Julio Bueno, al final he creído que era hora de sacar del almacén la bicicleta. Está vieja y los neumáticos estaban por los suelos, sin nada de aire. Encontré una bomba de pie y después de dejarme la rodilla inflando he conseguido un poco de presión. Me he ido con la bicicleta hasta el supermercado. Mejor que a pie, pero las bolsas de plástico no servían y tuve que comprar algunas bolsas de tela en el centro comercial, que podré reutilizar. Así mucho mejor que a pie. 3 de julio Me he tirado la mañana leyendo el periódico, y la tarde dando vueltas con la bicicleta. No me he ido muy lejos, pero me voy habituando. Ayer fui al supermercado y hoy la usé para ir a comer algo. ¿Podría ser esta quizás la manera de evitarme esa cola de la gasolinera? Cada día que me evite la locura de esa cola es un buen día (ahorro tiempo y dinero). Necesito un mapa de calles. Ir en bicicleta por las grandes avenidas es un peligro. Tiene que haber más calles por detrás del barrio. 4 de julio ¡El día de la Independencia! ¡Fiesta a tutiplén! Me arreglé y cogí el coche para ir a ver los fuegos artificiales. Gran error. Mientras todos estábamos “¡Oooh!” y “¡Aaaah!”, flipando con la pólvora, algún cabrón me robó la placa de matrícula trasera. Me fui a casa sin placa, esperando que ningún poli se fijara en mí. Fue bien, no me vieron. Cuando llegué a casa llamé a la policía para dar parte y me dijeron que había muchos casos como el mío. La gente robaba placas para poder echar gasolina cualquier día de la semana. ¡Joder, eso fastidia mogollón! 5 de julio ¡Esto es el colmo! Salgo a la calle y ¿Qué me encuentro? Una gran mancha bajo el coche. Aprovechando el follón de los fuegos artificiales de anoche en el barrio, alguien ¿el mismo? me volvió a robar la gasolina del coche. Pero como encontraron que el tapón esta vez tenía cerradura, ¡Se echaron bajo el coche y cortaron el tubo de la gasolina! Sacaron hasta la última gota esta vez. Ahora no tengo ni placa ni gasolina. ¿Cómo voy a ir a trabajar mañana? Que asco. 6 de julio A hoy, voy a llamarle el día post-Independencia. Llamé al trabajo para decir que estaba enfermo. Me fui al centro de la ciudad a la tienda de bicicletas. Compré una cesta y luces… y un enorme candado que actúe de buen espantapájaros (Ya no me fío ni de la Virgen). El coche que se pudra, paso de él. Estoy hasta los mismísimos del rollito. Por lo que me ha costado el paseo de hoy creo que llego bien con la bicicleta hasta el trabajo. Me paso a la vida sana. 7 de julio ¡Funcionó! ¡Llegué hasta el trabajo! Iba acojonado, pero tardé menos de una hora. Mis compañeros creen que estoy como una regadera, pero me importa un rábano. Me costó trabajo no reírme cuando pasé esta mañana por la tremenda cola de la gasolinera. ¡Pringaos! No tengo muy claro qué haré cuando llueva. Mojarme supongo. ¡Pero oye, estuvo bien! 8 de julio Ayer, de camino a casa, me persiguió un perro. Nota para mí mismo: coger el spray lacrimógeno para ir en bicicleta. Necesitaré unos guantes también, se me destrozan las manos. De todas maneras, vistas las colas de la gasolinera, esto es mejor y estoy ahorrando dinero por todos lados. De acuerdo con las noticias, los petroleros que salieron de Arabia Saudí no están ni a medio camino, pero ¿a quién le importa? No hay noticias de los saudíes estos días aunque, sea lo que sea, lo que ha estado pasando allí ha afectado a los países de alrededor, donde también se está poniendo la cosa fea. De todas maneras ¿Quién les necesita teniendo bicicleta? 9 de julio Quien quiera que me robó la matrícula la usará poco: ¡han subido el racionamiento a una vez a la semana en lugar de en días alternos! El servicio de bus local ya ha caído. Menuda se liará si esto sigue así y empieza el colegio dentro de unas semanas sin servicio de autobuses. Veo en las noticias que los camioneros están furiosos y el Club del Automóvil ha pedido a la gente que no usen las autopistas, que procuren ser pacientes con los camiones y que no se les creen más problemas de los que ya tienen. Por supuesto las líneas aéreas están que trinan. ¿Cuánto tiempo quedará hasta que no puedan seguir volando? Estoy contento de no tener que irme a ningún sitio.

10 de julio Un pequeño cambio en mi rutina diaria: primero la tienda de bicicletas, luego el supermercado. Compré unos guantes de esos “sin dedos”. ¡Qué diferencia! También me miré bicis nuevas, pero… Esta vieja va bien por ahora. Hoy había menos productos en el supermercado. Faltaban algunas cosas. Curioso ver estanterías sin llenar. Por cierto, mi dieta baja en carbohidratos es cosa del pasado. Con tanta bicicleta y paseo a pie, me apetece comer más. Lo siento, doctor, pero ¡quiero pasta! 11 de julio Buen día para sentarse y leer. ¿Qué quieres saber? Todo esto empezó cuando los saudíes recortaron los servicios sociales. Lo hicieron para poder devolverle unos préstamos al Banco Mundial. Mala elección, visto lo visto, pues la gente se alzó en una revuelta y el país se bloqueó. Tuvieron que hacer esa mala elección porque Arabia se está quedando sin petróleo que bombear y vender. No hay petróleo, no hay más préstamos. La buena noticia es que los americanos producimos una tercera parte de lo que consumimos. La mala es que acabamos de perder definitivamente una buena cantidad de las otras dos terceras partes. Pensándolo poco no es un gran problema, dan ganas de comprarse la bici nueva. Pero pensándolo un poco más, el problema no es el transporte, sino la agricultura. Alguna gente dice que la producción de alimento caerá estrepitosamente. Me da hambre sólo de pensarlo. ¿Qué me hago para cenar? 12 de julio Me desperté esta mañana con el agradable sonido de la lluvia ¿¿Lluvia?? ¡¡Mierda!!! ¿Cómo ir a trabajar con la bicicleta? Tomé un taxi. Después del trabajo tomé otro taxi para que me llevara a la tienda de bicicletas y me compré un impermeable. Caminé hasta casa (comí algo por el camino). Hice un cartel de “SE VENDE” y lo puse sobre el salpicadero del que había sido mi coche. Me ahorraré otro pico de dinero cuando cancele el seguro y liquide el préstamo. Y sacaré incluso para la bici nueva. A ver si para de llover. 13 de julio Aún estaba mojada la calle, pero fui con la bicicleta al trabajo. El impermeable fue muy bien, pero es una gran cosa eso de los guardabarros de esta bicicleta vieja. La gente empieza a estar cansada del temita de que no hay petróleo. Ahora hace casi un mes y ya empieza a calar hondo. Ni compartiendo coche se puede circular por falta de gasolina. Algunas compañías de autobús han echado el cierre definitivo. La cosa está empezando a afectar a bastante gente y no me gusta el color que está tomando. 14 de julio Me he comprado alguna muda extra de ropa de trabajo, por si vuelve a llover. Y un secador de pelo. “Estar bien preparado” es mi nuevo lema, frente al anterior “ya me apañaré”. El “ya me apañaré” funcionaba bien con petróleo a mansalva. Ahora tengo que pensar en más cosas. Pronto tendré vacaciones, pero ¿a dónde diantre voy? ¿Y cómo iba a ir a donde fuera? Y aun más importante ¿Podría volver? Creo que otro nuevo lema será “¿Por qué no quedarme en casa?” Sí, será lo más fácil, volverme hogareño. 15 de julio Veo mi viejo coche ahí aparcado en la calle y me pregunto qué carajo hacer con él. Estoy pagando seguro y plazos por un trozo de metal inservible. Nadie me ha llamado (nada sorprendente, imagino). Sigo mirando las noticias de la televisión y la cosa cada vez va a peor. La producción nacional (lo que quedaba de ella) está parándose por falta de combustibles. La gente es despedida de sus empleos y enfrenta embargos de casas y coches por impago. Hay rumores de trabajo en el campo, pero ¿quién quiere ir a trabajar bajo el sol, agachado, destrozándose las manos? ¿Y cuánto pagarán por recoger algodón? 16 de julio Mal día hoy. Ha habido despidos en el trabajo. Yo me he salvado, pero algunos de mis compañeros se han tenido que largar. ¿Qué van a hacer ahora? ¿Irse al campo a trabajar en una granja? ¡Ja! ¡A la hora de ordeñar no distinguirían una vaca de un toro! No me han hecho ninguna oferta por mi coche, pero alguien que me crucé mientras pedaleaba hacia el trabajo quería comprarme la bicicleta. Creo que lo que quería realmente era pararme para robármela. Qué mal rollo. A partir de ahora no me separaré del spray irritante. 17 de julio ¡Un buen día libre! Un amigo vino ayer a cenar y me arregló el tubo de la gasolina del coche (una cena gratis siempre da resultados). Le gorroneé esta mañana un par de litros de gasolina al vecino de su segadora de césped (y le pagué por ello, no os creáis…) Me llevé el coche al concesionario y se lo revendí. Me bastó para liquidar la deuda, pagar un taxi de vuelta a casa y me sobró un poco ¿La bicicleta nueva, quizás? Tuve suerte, empiezo a ver bastantes coches abandonados por toda la ciudad. El ayuntamiento no se los puede llevar todos. ¿Dónde los pondría? Ahora soy un ciudadano libre de coche, por primera vez desde que me saqué el carné cuando cumplí la edad. Me siento raro, pero creo que bien. Por ahora al menos. 18 de julio Con lo que me sobró ayer del coche me he ido a comprar al supermercado. Hoy día de compras. Y ahora veo dónde están las verdaderas oportunidades laborales del futuro: vigilante armado. ¡Estaban también en el centro comercial! Por lo visto había habido algún disturbio. Aún tenían comida, pero cada vez menos. Ya se veían muchos tramos de estanterías completamente vacíos. La selección de productos es cada vez más pobre, la carne cada vez tiene peo pinta. Y no había casi leche. ¿Qué le voy a echar a los cereales por la mañana? Igual toca pasarse a tostadas. ¡Cuántos sacrificios hay que pasar! Las buenas noticias son que con tanta bicicleta, paseo y dieta forzada me estoy poniendo en forma. No me quito de la cabeza lo de los vigilantes armados en el supermercado… 19 de julio Hace más de un mes desde que todo voló por los aires y estoy empezando a verle los beneficios a mi trabajo y sacrificio: cada vez menos gente es capaz de llegar a su hora al trabajo, o de llegar en absoluto. Soy uno de los pocos afortunados, lo que hace que por lo menos siga teniendo trabajo. Incluso el jefe me ha preguntado por el tema de la bicicleta. ¡Experto instantáneo, ese soy yo! (Y pensar que un día casi la vendo para hacer sitio…) Cada día se ven más bicicletas por la calle. ¡Soy un marcador de tendencias! 20 de julio Ya no me importa si llegan los superpetroleros cargados o no. Se pueden hundir en el océano y con ellos los saudíes. Ni iba a ver ese petróleo, ni lo necesito. El precio de la gasolina sigue subiendo (ya ni cabe en la cartel electrónico de precios de la estación de servicio). ¿Quién puede permitirse llenar su depósito? Aún así las colas son tremendas y ¡cada vez hay más agentes armados! Yo tengo mi spray irritante, aunque aún no he tenido que usarlo. Me llamaron unos parientes de Florida. Contaban que usan un coche eléctrico de esos de campo de golf. Se reían mientras me decían que ya podría yo tener un coche de esos. Como no lo pusiera en el baño… 21 de julio Los concesionarios de coches apenas resisten. Sólo venden algún coche pequeño y todos reclaman pago al contado. Los que realmente están haciendo el agosto son las inmobiliarias, que se dedican a reubicar a la gente en casas más cercanas a sus trabajos. Yo estoy bien donde vivo, ya me he acostumbrado a pedalear hasta el trabajo y ahora sólo tardo 30 minutos. Seguro que aún mejoraré un poco. El problema que veo con la bici será si ligo lejos de casa. Si ligo. 22 de julio El presidente ha salido por televisión ¡Ya tardaba! …para decir lo que todos ya sabíamos: que la crisis del petróleo ha venido para quedarse (la crisis, no el petróleo). Intentaba tranquilizar todo lo posible, pero no dio ni medio consejo para apañarse en medio de este caos. ¡Ni siquiera recomendó usar bicicletas! Claro, habría sido un fuerte golpe para la industria automovilística. Lo que quede de ella, vamos. Quizás habría hecho algo más si hubiese sido época de elecciones, pero… ¿qué más, exactamente? 23 de julio Esta noche he salido un rato. Lo necesitaba. Fui a cenar y a ver una película. Las luces de la bicicleta fueron muy bien, pero los vigilantes del cine me registraron la mochila por si trataba de entrar comida o bebida. ¡Claro, iba a perderme la oportunidad de comerme sus espantosamente caras y mustias palomitas! La vuelta a casa, pedaleando en plena noche, fue sorprendentemente relajante. La luz de la luna ayudó. Eso y la cada vez menor cantidad de coches que circula por la calle. Incluso los trabajadores del cine parecían más amables (no me extraña, visto lo que valen la entrada y las palomitas). De todas maneras, con lo que me ahorro de coche, préstamo, gasolina y seguro, ¡creo que voy a poder salir más asiduamente que antes! 24 de julio ¿Día libre ya? Eso está bien. Primero a comprar, tempranito, y luego a dar una vuelta en bicicleta. No hay razones, no hay destino. Acabé en la parte baja de la ciudad y eso no fue buena idea. Parece que algunos barrios están sufriendo más que otros (¿o es que mi barrio siempre estuvo tan mal?) Vi algunos comercios que habían sido asaltados e incendiados, cosa que no había salido en las noticias. Nota para mí mismo: No salir mucho del barrio. Se impone una tarde descansando tranquilito en casa. ¿Qué echan por la tele? Creo que pasaré de ver los informativos. 25 de julio Hoy hay noticias buenas y noticias malas. Las malas es que se me ha pinchado una rueda de la bicicleta. Y las buenas que tampoco trabajo hoy, así que tengo todo el día para repararlo. He sacado el kit de parches que compré hace un tiempo y me he pelado un nudillo tratando de sacar la rueda. Se ve que se clavó algo en la rueda en la aventura de ayer (más de esas aventuritas no, gracias). He llegado a formar un verdadero desastre en la cocina tratando de reparar el pinchazo, pero a la segunda lo logré. Nota para mí mismo: comprar una bomba de inflar nueva, que no me destroce la rodilla. 26 de julio ¿Y ahora la electricidad? ¡Lo último que faltaba en esto de la crisis esta del petróleo, que nos quedáramos sin luz! Entre las actuales plantas de fuel-oil y que no hay petróleo para las minas de carbón, se nos ha avisado de que esperemos “cortes selectivos”. Iba a preguntar qué es eso de “cortes selectivos” cuando uno ha afectado a la empresa y me ha dejado sin ordenador. ¿Costaría mucho dar simples avisos previos, o qué? Si esto se mantiene así, nos han dicho en la empresa que tendremos que trabajar con “horarios flexibles”, dependiendo de cuándo haya o no electricidad. Y ahora no tengo claro que tenga electricidad cuando llegue a casa. ¡Que divertido! 27 de julio ¡Je, ésta es fuerte! Cuando se va la luz (que no avisan, insisto), ¡también se apagan los semáforos! Pero buena cosa que se puede ir con la bicicleta por muchas aceras. Mi camino al trabajo hoy fue para el recuerdo: pedaleaba hasta una intersección, esperaba a que un accidente parara la circulación, entonces sorteaba el accidente y pedaleaba hasta la siguiente intersección o accidente. Dar cera, pulir cera, repetir. ¡Espero que la electricidad vuelva para cuando tenga que volver a casa! 28 de julio ¡Cuidado con lo que deseas! Hubo luz toda la vuelta a casa, sí, pero… en casa no. ¿Cómo se cocina en casa? ¡Barbacoa! Funcionó bien, aunque claro, tardé más. Será mejor que compre algunos saquitos de carbón, por si me hacen falta. ¿Quizás también hacer un montoncito de leña en el patio? ¿Por qué no? Empiezo a estar esquivo de todo esto. ¿Qué será lo próximo que va a ir mal? ¿Y cómo podré sortearlo? 29 de julio Vaya ¿Cuál era la pregunta? Esta mañana no había electricidad en los semáforos y además… ¡llovía a cántaros! ¡Era el gran caos! Y aun así llegué al trabajo el primero. Uno de mis compañeros sufrió un accidente esta mañana y el jefe tuvo que ir al hospital. Espero que estén bien los dos. Se empiezan a ver más mendigos y vagabundos de lo habitual, una incipiente generación de “Nuevos Pobres”, resultado de esta crisis del petróleo que cada vez está costando el empleo a más gente. Mi suerte es tener aún un trabajo, pero tengo miedo de llegar a perderlo. 30 de julio El tema de la electricidad se está poniendo feo. Ahora se supone que tenemos que reducir el consumo a la mitad. ¡Ale! ¿Pero cómo se hace eso? He apagado todo lo que he podido, incluso he desenchufado el PC. ¿Será suficiente? En la oficina han puesto bombillas de bajo consumo, lo que está bien, aunque leí que aumenta la tasa de divorcios con esas luces. Eso me recuerda que para poder divorciarme aún tengo que ligar… Curioso lo relacionados que están el petróleo y la electricidad. Nunca me lo había planteado antes. 31 de julio Compré unas cuantas bombillas de bajo consumo para sustituir las de mi casa, como parte de la nueva campaña “reduce tu consumo eléctrico”. ¿Ayudará eso? Solamente si todo el mundo hace lo mismo. Difícil probarlas cuando no hay electricidad, así que me fui a pasear un poco. A pie, hoy descanso de bicicleta. Comer en el parque no estuvo mal… ¡ahora que casi no hay tráfico alrededor de él! Cuando llegué a casa había luz. ¡Sí! 1 de agosto ¡Día de gran aventura hoy! Llamé a un amigo que hacía un mes que no veía y decidimos encontrarnos a medio camino entre su casa y la mía. Tardé una hora y media en hacer los casi 20 kilómetros de mi tramo. Él tardó más (o salió más tarde). Estuve contento de verle, pero algo que no costaba nada hacer antes, como quedar para vernos, ahora es toda una peripecia. Estuvimos hablando de la situación. Todo está igual en todas partes. La vida ha cambiado, sin duda. 2 de agosto Vaya historia el camino al trabajo con la bicicleta. Me salió un tipo al paso blandiendo los brazos y gritando. ¿Estaría bebido o loco? ¿O trataba de robarme? Le rocié con el spray y salí de allí pedaleando con todas mis fuerzas como alma que lleva el diablo. Ni miré atrás. Llegué al trabajo cardíaco. ¿Habrá que compartir bicicleta para evitar esto? Nota para mí mismo: comprar más spray. Mucho más spray. 3 de agosto Algunos de aquellos últimos superpetroleros que salieron de Oriente Medio están empezando a llegar a Norteamérica. Teniendo en cuenta que probablemente no vengan ya nunca más otros superpetroleros desde Arabia, no es como para celebrarlo. Algunos están sólo a la mitad de carga. A partir de ahora estamos casi solos, pero así estarán también todos los demás países. Ya he dejado de fijarme en el precio de la gasolina. Ya no importa el precio. Por lo menos la electricidad parece que se va recuperando un poco y cada vez más gente va en bicicleta. Me sigo sorprendiendo viéndome a mí mismo pedaleando a todas partes. 4 de agosto Hoy me lo he montado diferente: he hecho una compra de media semana. Me desvié hasta el centro comercial al volver del trabajo. Será mejor que lo haga así, yendo más a menudo, pues me toca cargar menos en cada viaje. Algunas verduras y la carne siguen sin tener buena pinta, así que me estoy adaptando a otra dieta. No hay casi comida procesada, así que también estoy aprendiendo a cocinar. Lo bueno es que con tanto caminar y bicicleta puedo comer lo que quiera. ¿Dieta de qué? No necesito de eso. 5 de agosto Estuve viendo la televisión. Echaron un especial sobre cómo los Amish han conseguido vivir cómodamente durante años sin petróleo ni electricidad (ya gracias que dejaron entrar a los reporteros). Tomé buena nota de algunos consejos, pero creo que voy a mantener mi colorido vestuario. Y creo que paso de tener un caballo: las bicicletas son tan limpias… Salí un rato a pasear para relajarme (cerca, sin sustos). Está todo tan tranquilo ahora de noche en la calle… y tan oscuro… 6 de agosto Alguna gente en el trabajo habla de dejarlo todo e irse al Sur. No quieren tener que pasar el invierno aquí. No se me había ocurrido: en invierno no podré moverme en bicicleta. Necesitaré montármelo de otra manera. ¿Debería mudarme más cerca del trabajo? ¿Buscar un trabajo más cerca de casa? ¿Dejarlo todo e irme al Sur? Mi madre me dice que me vaya a Florida, pero ¿Qué hago allí? ¿Si todo el mundo se va al Sur tendré más posibilidades aquí? ¿O se irá esto del todo al garete? Qué mal rollo…. 7 de agosto Esto está cada vez peor. Estuve paseando por ahí y cada vez hay más y más negocios cerrados. Y cada vez menos coches. Y se gasta mucho menos dinero. Muchos restaurantes están cerrando por falta tanto de comida como de clientes. Acabamos de entrar en una terrible cuesta abajo. ¿Hay vuelta atrás de todo esto? No parece. La empresa donde trabajo por ahora se mantiene y yo tengo empleo. Pero si la cosa se pone aún peor ¿Qué hago? ¿Me voy pedaleando a Florida? Ni en dos vidas consigo eso. 8 de agosto En público, la mayoría de la gente pone buena cara al mal tiempo. Por otro lado, ven en la desgracia ajena una gran oportunidad algunos políticos: todos los que no van a tener que ir en bicicleta, claro. El presidente ya ha mostrado en la televisión que él sí va en bicicleta a su trabajo. ¡Pero si la Oficina Oval está en su misma casa! Hay ya demasiada gente quedándose sin trabajo. ¿Qué van a hacer ahora? ¡Los del paro no le pueden pagar a todos los que no tengan empleo, si nadie lo tiene! Las granjas están contratando gente, pero ¿Cómo se van a trasladar los que emigren? ¿Y cuántas granjas quedan hoy día? Ahora hace calor, es verano, pero en unos meses llegará el invierno y resultará largo y crudo. Me pregunto si mi madre tendrá una habitación para mí en Florida. ¿Bicicleta nueva sí o no? 9 de agosto Tras el fin de semana parece que ha habido un montón de compañeros que han abandonado sus empleos. Ni siquiera hay necesidad de que despidan gente cuando ésta salta sola al vacío. ¿A dónde habrán ido? Yo sigo aquí, a rastras de lo que queda de empresa, pero quizás sea hora de prepararme un plan B, por si las moscas. Aún tenemos pedidos (y manera de seguir produciendo) así que me quedaré por aquí cuanto pueda. ¿Qué haría yo en Florida? ¿Qué hace la gente en Florida? Mejor que mantenga como ocupación primera el mantener mi ocupación, y como segunda el mantenerme informado. Preparar un plan B será mi tercera ocupación. Nunca se sabe. 10 de agosto Ahora parece que Venezuela también se agrega al mal rollo. Una “revolucionaria huelga generalizada” ha hecho que se caiga lo que quedaba en pie de su industria petrolífera. De Venezuela llegaba otra gran parte del petróleo que importábamos. Añadido a la caída de la producción de Arabia Saudí, nos hemos quedado sin casi todo el petróleo que importábamos. Ahora estamos verdaderamente solos. La industria automovilística hace mil piruetas para intentar vender lo que sea, mientras la gente como yo apenas se conforma con ver algún litro de leche en el supermercado. Anoche compré algunos mapas. ¿No hay manera de ir a Florida sin atravesar todas esas montañas? 11 de agosto Bueno, el trabajo se ha vuelto una meta en sí. Me aferraré a él como pulga a su perro y trataré de ahorrar todo lo que gane. ¿Serán los bancos fiables ahora? No voy a gastar ni un céntimo, aparte quizás de en la bicicleta. Trabajaré todo el invierno aquí y trataré de llegar a Florida en primavera. Me estoy comprando material pesado de campaña por si aumentan los cortes de luz durante los peores días de invierno. Mientras tanto, trato de no pensar mucho en ello. ¿Cuánta gente puede llegar a morir si viene un invierno de los fríos? Puede ser brutal. Estos días que quedan de verano toca salir a pasear un poco a intentar recaptar todos los rayos solares que pueda. Espero que el otoño se retrase. 12 de agosto Hace dos meses desde que leí la primera noticia sobre los saudíes y sus problemas. Mi vida ha cambiado completamente en estos últimos sesenta días y aunque una parte ha sido para bien dejadme decir una cosa: ¡mamá, socorro! S

