Los derechos dan votos, los deberes no.
Esta sobria, concisa y muy acertada frase , del libro “ Jo he servit al Tripartit “ del autor Rafael Vallbona ( Editorial L’Esfera dels Llibres – 2007 ), viene a definir perfectamente el estilo político de las democracias actuales. Esta cita , a mi entender, va más allá, de la referencia de J.F.K. , la ya célebre : “ No os preguntéis que puede hacer EE.UU por vosotros, preguntaros que podéis hacer vosotros por EE.UU
Aquí estamos reconociendo, que si aceptamos como verdad , la afirmación de que Los Deberes no dan votos, explícitamente se está demostrando la hipocresía y maldad de los partidos políticos, ya que para obtener el poder, siempre trataran a los electores como rebaños descerebrados, niños malcriados , adolescentes sin unas escalas de valores fundamentales de la condición humana, noble y digna en su forma innata.
Para demostrar la veracidad de esta perspicaz cita, pongamos como primeros ejemplos, a la siempre recurrida y todavía vigente , contraposición de las “Dos Españas “.
Si un elector de Málaga, votante habitual del Partido Popular, rige la fidelidad de su voto negro azulón , por las promesas de la COPE y Acebes, de que sus derechos como nacional-católico-español, no serán pisoteados por las Hordas Musulmanas, en confabulación con la peste independentista vasco-catalana , pero a ese mismo ciudadano malagueño , ese mismo partido político, no le reclama recíprocamente, sus deberes como individuo perteneciente a una sociedad constituida sobre la Libertad , la Igualdad y la “s-o-l-i-d-a-r-i-d-a-d ”, pilares básicos de nuestra imberbe democracia , luego se despendre, que podemos afirmar , que la frase es cierta.
Si un elector de Badajoz, votante habitual del P.S.O.E., rige la fidelidad de su voto rojo desteñido , por los cantos de sirenas de los jefes sindicales, sobre las subidas salariales, las reducciones de jornada , ampliación de prestaciones y subsidios de desempleo, pero luego a ese mismo ciudadano extremeño, ese mismo partido político , no le reclama recíprocamente, el cumplimiento de sus Deberes como trabajador, como desempeñar correctamente su trabajo, atender al plan de salud y riesgos laborales, acudir a los planes de formación continuada y que el subsidio no es negocio, sino un derecho que no puede ser ultrajado, entonces, podemos continuar afirmando la veracidad de la cita.
Como al votante de los ecologistas y verdes, que a parte de prometerle sus derechos como hijos de Adán , descendientes del Edén Virgen de La Tierra, que el mar será azul y los valles verdes, que no se nieguen a su terrenal Deber , de admitir que para salvar cien bosques hay que sacrificar uno, y si se ha de plantar una central eólica, pues se planta, tal pino negro en el monte.
Como al elector independentista catalán o vasco, que a parte de prometerle sus sacro-santo derecho a la autodeterminación de sus naciones respectivas, tienen el Deber de convivir con repeto y armonía con el resto de La Unión de Europa y del Estado Español.
Como el inmigrante, que a parte de reclamar sus legítimos derechos de papeles, vivienda, trabajo, educación , sanidad, justicia, y protección , tiene el Deber de integrarse en la sociedad que lo acoge , intentando aprender su idioma, entender su cultura, sus tradiciones y en definitiva , intentar , solo intentar , comprender y entender , que los hombres y mujeres, que habitan en aquel lugar , tienen algún Derecho a decidir que Deberes tiene que asumir el nuevo vecino que llega para residir en su nido milenario.

